El Mundo
Un tribunal italiano autorizó el miércoles el pedido de un hombre para que sea desconectada la sonda por la que los médicos alimentan a su hija, en coma desde hace 16 años, dijeron sus abogados.
El caso de Eluana Englaro creó en Italia un paralelismo con el de la estadounidense Terry Schiavo, que falleció en el 2005.
Englaro tenía 20 años cuando entró en coma tras un accidente automovilístico en 1992. Dos años después los médicos diagnosticaron que su estado era irreversible. Fue hospitalizada y alimentada por un tubo en la ciudad norteña de Lecco.
Su padre intentó durante más de 10 años que le fuera retirada la sonda, e insistió que ese hubiera sido su deseo.
El miércoles, un tribunal de apelaciones milanés accedió a la petición, por considerar que el estado vegetativo es irreversible y que su padre quería que se cumplieran sus deseos, dijo el abogado de la familia Vittorio Angiolini.
"Ella sólo deseaba que la dejaran morir, quería que la naturaleza siguiera su curso", comentó el padre de la paciente, Beppino Englaro, al diario italiano La Repubblica. "Ahora puedo dejar libre a la persona más espléndida que he conocido en mi vida".
Englaro indicó que por coincidencia su hija había visitado poco antes del accidente a un amigo que se encontraba en condiciones similares. En aquella ocasión, manifestó su deseo de renunciar a cualquier tratamiento, si se encontrase algún día en ese estado.
Italia no permite la eutanasia, pero los pacientes tienen derecho a renunciar al tratamiento.
Terra/AP