América Latina
La policía brasileña fue blanco de duras críticas de miembros del gobierno y del Poder Judicial después de acciones que incluyen la muerte de un niño de tres años y un espectacular operativo anticorrupción.
La muerte del niño Joao Roberto Soares, el domingo en Río de Janeiro, conmovió al país cuando imágenes captadas por una cámara de vigilancia demostraron que dos miembros de la policía militar dispararon al auto en que se encontraba el menor sin que mediara una amenaza a las autoridades.
Igualmente, el arresto el martes de un banquero, un inversionista y un ex alcalde en una operación anticorrupción generó críticas por considerar que hubo "abusos" de la policía federal y por la presencia de cámaras de televisión durante los arrestos realizados en horas de la madrugada.
"No es por medio de operaciones espectaculares que se calma el clamor social por seguridad o con la falsa interpretación de que matando se reduce el crimen", declaró el miércoles el ministro de la secretearía de Derechos Humanos, Paulo Vannuchi, en una audiencia en el Congreso.
Al referirse directamente a la matanza del niño en Río de Janeiro, Vannuchi comentó que "la mejor policía no es la que mata más, sino la que derrota el crimen y hace que declinen las estadísticas de violencia.
Por su parte, el secretario nacional de Seguridad, Ricardo Balestreri, consideró que los cuerpos policiales requieren, además de su formación técnica y judicial, preparación de orden moral, porque lo ocurrido en Río de Janeiro refleja una cultura de guerra entre la policía.
"Este episodio indica una cultura de que el país está en guerra, un pensamiento que contaminó a las policías durante la dictadura militar, y no solo se da en Río de Janeiro, sino en todo el país", advirtió Balestreri en una entrevista con la red de televisión Globo News.
La Asociación de Jueces Federales de los estados de Sao Paulo y Mato Grosso do Sul emitió el martes un comunicado en el que criticó los "abusos" policiales en el operativo anticorrupción de ese día, señalando que la policía federal "no puede siquiera permitir esa exposición pública, que violenta los derechos y garantías individuales de los ciudadanos".
El presidente de la asociación, Ricardo Castro de Nascimento, pidió que el ministro de Justicia, Tarso Genro, y el director de la policía federal, Luiz Fernando Correa, investiguen la filtración del operativo a la prensa.
Genro comentó el miércoles que "operaciones como esa pueden ser una obligación de la prensa (para cubrir), pero desde el punto de vista operacional de un proceso técnico, no es adecuado que la policía permita" la presencia de cámaras de televisión.
La víspera, el presidente del Supremo Tribunal Federal (corte suprema), Gilmar Mendes, criticó lo que calificó como "espectacularización" de la operación.
Terra/AP