América Latina
LA PAZ (Reuters) - Diez Ponchos Rojos, grupo campesino aliado al Gobierno, entregaron el miércoles sus obsoletas armas de la época de la guerra del Chaco (1932-1935) a las Fuerzas Armadas de Bolivia, con el objetivo de "contribuir a la pacificación del país."
La tenencia de esas armas provocó recelo en algunos sectores de la oposición al Gobierno del presidente izquierdista Evo Morales, que han visto en la agrupación un peligro de beligerancia y violencia.
"Con o sin armas estamos comprometidos con el proceso de cambio y estamos dispuestos a dar nuestra vida y sangre por el presidente Evo Morales," declaró el alcalde del municipio de Ancoraimes, Froilán Mamani, según reportes de la agencia gubernamental ABI.
El Gobierno ha manifestado su preocupación por la proliferación de armas y el ministro de Defensa, Walker San Miguel, instó a los grupos irregulares a entregar su armamento y explosivos al Ejército, así como lo hicieron los Ponchos Rojos.
"Ojala que las organizaciones irregulares, por la vía disuasiva, también entreguen las armas y explosivos que tienen, sino, tendrá que actuar la justicia," dijo San Miguel durante el acto de entrega a cargo de los Ponchos Rojos, acto que se realizó en Ancoraimes, en el departamento de La Paz.
"Unos cuantitos intentan dividir el país y apoderarse de algunos departamentos, pero nosotros no vamos a permitir nada de eso. Pedimos al Gobierno, desmantelar a la Unión Juvenil Cruceñista," manifestó alcalde Mamani, refiriéndose al grupo de choque de la derecha cruceña.
(Reporte de Ana María Fabbri; Editado por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters