América Latina
Un trabajo de seguimiento a las actividades del Poder Legislativo, ordenado por la agencia de inteligencia nacional, ha desatado un roce entre el Ejecutivo y el Congreso que se dice víctima de el espionaje político.
La Comisión Permanente del Congreso _el órgano bicameral que sesiona cuando las Cámaras de Diputados y Senadores están en receso_ aprobó el miércoles por mayoría un punto de acuerdo en el cual pidieron al Ejecutivo la destitución del jefe de la agencia de inteligencia, conocida como Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).
Horas después, la Secretaría de Gobernación aseguró que el Cisen --una de sus dependencias-- no espiaba a los legisladores, sino que contrató a una empresa privada para recolectar y sistematizar información pública. También defendió al director del Cisen, Guillermo Valdés.
En una situación un tanto inusual para un director del Cisen (creado en 1989), Valdés concedió dos entrevistas radiofónicas en las cuales defendió el trabajo de la agencia y consideró la petición de la Comisión Permanente como resultado de "una actitud irresponsable de algunos legisladores de querer ver cosas que no existen".
El diario El Universal publicó el 26 de mayo que el Cisen contrató a una empresa denominada "Consultores en Diseño de Estrategias Político-Legislativas" para analizar las actividades de diputados y senadores, lo que de inmediato llevó a legisladores de oposición a considerar que el gobierno los espiaba.
La polémica se agravó cuando a principios de julio el influyente senador Manlio Fabio Beltrones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) dijo que él y su familia habían sido espiados desde el gobierno. El PRI en el Senado informó que Beltrones presentó el jueves una denuncia ante la Procuraduría General de la República para que investigue el supuesto espionaje en su contra.
"Esto no es nuevo, en realidad nos espían a todos los políticos, buscan qué debilidad o flaquezas tiene un político y buscan utilizar esa información con fines facciosos", dijo a la AP el diputado del partido izquierdista de la Revolución Democrática (PRD), Juan Guerra.
"El Cisen es un órgano concebido como parte del Estado y no puede funcionar si un poder no está de acuerdo", añadió.
EL partido oficialista Acción Nacional (PAN) rechazó el pedido de la Comisión Permanente. El grupo político llegó por primera vez a la presidencia en 2000, luego de 71 años de un régimen continuo del PRI, durante el cual muchos coinciden en que el espionaje a opositores políticos era algo frecuente.
Poco menos de un año después de haber llegado al poder el PAN, el entonces recién nombrado director del Cisen y hoy Procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, aseguró que en el pasado esa agencia de inteligencia sí espiaba a político, lo cual describió como una "invasión de la esfera privada de los particulares con métodos ilegítimos" y afirmó que eso cambiaría con su gestión.
Para el analista e investigador del Colegio de México, Lorenzo Meyer, el tema provoca dudas sobre el método de dar seguimiento a las actividades legislativas y por qué fue el Cisen y no otro órgano de la burocracia gubernamental, como la presidencia.
El trabajo "lo podríamos haber hecho usted y yo. La pregunta es por qué el Cisen... es como si la Secretaría de la Defensa Nacional hace un informe sobre los congresistas", dijo.
El PAN no ve elementos para considerar que hubo espionaje al Congreso, según el diputado de ese partido Eduardo de la Torre, quien aseguró que la agencia de inteligencia pasó de ser "un organismo vigilante de la oposición hacia un órgano de inteligencia, mucho más científico, más profesional y (con) más metodología".
Terra/AP