América Latina
La justicia brasileña ordenó liberar al prominente banquero Daniel Dantas y ocho de sus allegados, detenidos el martes acusados de participar en una organización criminal que operaba en el mercado financiero, pero fue arrestado de nuevo horas más tarde.
Unas 10 horas después de ser liberado la madrugada del jueves, un juez ordenó de nuevo el arresto de Dantas ante denuncias de que intentó sobornar con un millón de reales (621.118 dólares) a un agente de la policía federal a cargo de la investigación que condujo a su detención. Sus colaboradores continuaron en libertad.
Un comunicado del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), divulgado después de la medianoche, indicó que el presidente de la entidad, Gilmar Mendes, acogió un recurso de amparo en favor de Dantas alegando que "no hay fundamentos suficientes que justifiquen el decreto de prisión temporal".
Imágenes de la televisión mostraron el momento en que Dantas salía de prisión en horas de la madrugada del jueves. Dantas es dueño del banco Opportunity, y los otros que fueron liberados son funcionarios de esa institución.
Junto a Dantas y sus allegados fueron detenidos el inversionista de origen libanés Naji Nahas y el ex alcalde de Sao Paulo Celso Pitta, quienes permanecen detenidos.
Abogados de Nahas y Pitta acudieron el jueves al STF para pedir al máximo tribunal extender a sus defendidos los beneficios del recurso de amparo que permitió la liberación inicial de Dantas.
Sus detenciones se produjeron como resultado de una investigación iniciada cuatro años antes sobre el pago de sobornos del gobierno a legisladores para que votaran proyectos de interés del Poder Ejecutivo, un escándalo que remeció la administración del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
La policía justificó los arrestos por la supuesta existencia de dos organizaciones criminales, la primera de ellas encabezada por Dantas y la otra por Nahas.
La organización dirigida por Dantas habría realizado diversos delitos financieros, en especial desvío de dinero público, mediante varias empresas de fachada.
El segundo grupo encabezado por Navas, estaba formado por empresarios y cambiadores de dólares que lavaban dinero obtenido de los negocios ilícitos.
En el caso del ex alcalde Pitta, se le acusó de utilizar la empresa de Nahas para transferir dinero ilícitamente al exterior. Durante su gestión en la alcaldía de Sao Paulo, entre 1997 y 2000, Pitta enfrentó cargos de desvío de fondos públicos.
Terra/AP