América Latina
El vicepresidente Alvaro García se sumó al mandatario Evo Morales, y el jueves rechazó lo actuado por el Senado que el miércoles en la noche aprobó una enmienda que cambió las normas del referendo revocatorio convocado por el gobierno para el 10 de agosto.
Sin embargo, el Movimiento al Socialismo (MAS), de Morales, que es mayoría en la Cámara de Diputados deberá revisar la propuesta de los senadores.
Según la enmienda aprobada por el Senado, dominado por la oposición, el presidente, el vicepresidente y los prefectos (gobernadores), siete de ellos opositores del mandatario, serán revocados o ratificados con el 50% más un voto en el referendo.
La ley original dice que estas autoridades retendrán sus cargos si en el referendo obtienen una votación de apoyo a su permanencia con un voto más que los obtenidos en los comicios de diciembre de 2005. Morales sacó 53,7% , mientras que algunos prefectos necesitan casi el 70% del voto positivo en el referendo para ser ratificados.
"La ley no se puede cambiar, hay que cumplirla y punto", dijo a periodistas el vicepresidente García al salir de su despacho.
El propio mandatario instó a sus opositores a "cumplir la ley (del referendo)" .
"Hay una ley aprobada por el congreso para el referendo revocatorio. Como ellos me exigen cumplir con la ley, yo les pido que sepan cumplir con la ley", dijo el miércoles en la noche durante un acto público.
Morales planteó el plebiscito para zanjar las disputas con sus opositores aunque expertos dice que la consulta ahondará la confrontación y no solucionará la crisis política del país.
Según el presidente del Senado, Oscar Ortiz, la enmienda busca garantizar "igualdad de condiciones" para todos y asegurar un proceso "justo, transparente y equitativo".
Hace más de un mes, los mismos senadores aprobaron sin cambios el proyecto de ley del plebiscito enviado por el Ejecutivo y según el cual las autoridades serán revocadas si el "no" alcanza una votación superior al porcentaje y al número de sufragios que obtuvieron en la última elección.
Mientras algunos prefectos necesitan casi el 70% del voto positivo para permanecer en el cargo, Morales requiere menos del 50% al haber ganado la elecciones en 2005 con el 53,7% de los votos.
Terra/AP