América Latina
El presidente Alan García atribuyó el jueves a una "conspiración" de grupos radicales la jornada de paro y protestas de la víspera que dejó en Perú oficinas públicas destruidas, más de 200 detenidos y a una mujer embarazada fallecida por falta de atención médica debido al bloqueo de una carretera.
"Aquí estamos ante una maquinación, ante una conspiración en marcha. Esto no es un problema de protestas solamente porque suben el precio del petróleo internacional y algunos alimentos", dijo García, al responsabilizar de las violentas protestas a "pequeños grupos que nunca han tenido éxito en las elecciones".
El paro fue convocado por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), la mayor organización sindical del país, para protestar contra el alza de precios de los alimentos y para exigir un cambio de la política económica del gobierno.
Durante el paro se produjeron masivas movilizaciones pacíficas en todo el país, y algunos bloqueos de carreteras, pero los hechos violentos ocurrieron en las ciudades de Puerto Maldonado y Huancavelica, donde turbas de exaltados atacaron y destruyeron oficinas públicas.
La policía informó que 216 personas fueron detenidas a nivel nacional.
Pero el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, dijo el jueves que el hecho más "dramático" fue la muerte de una parturienta de 19 años por no recibir atención médica oportuna ante el bloqueo de una carretera por parte de manifestantes de la CGTP. Su bebé fue salvado.
García señaló que comprendía que existía descontento en la población por el aumento del precio de los alimentos, pero dijo que los violentistas "quieren aprovecharse de esto para atacar el sistema democrático".
"Yo no soy ignorante respecto a que hay una conspiración en marcha. Dicen que tenemos que ir a una república andina, aymara, bolivariana, o qué sé yo, hay alguna gente que quiere hacer eso por la fuerza", sostuvo.
García cumplirá dos años de gobierno el 28 de julio y cuenta con 30% de popularidad.
Una de las principales razones de la desaprobación a su gestión es el aumento del precio de los alimentos, lo que el gobierno explica por la coyuntura mundial de alza del precio internacional del petróleo, pero según las encuestas, la población cree que es por un mal manejo económico del gobierno.
García arrastra los malos recuerdos de su primera gestión (1985-90) cuando generó una hiperinflación de cuatro dígitos por medidas populistas.
No obstante, actualmente es elogiado por la responsabilidad con que maneja las cuentas del estado. La inflación de Perú es de 5%, una de las más bajas de la región, mientras la economía crece a un ritmo dinámico de entre 7% y 8% anual, en medio de una política de apertura de mercados.
Los detractores de García critican, sin embargo, que los beneficios del crecimiento económico no llegan a los sectores más pobres del país.
El miércoles García dijo que reconocía que existía insatisfacción en "tal vez el 60% de la población", pero dijo que su gobierno sabía diferenciar entre ese sector y los que solamente tienen "interés político" y quieren "destruir".
Terra/AP