Estados Unidos
El presidente George W. Bush aprobó una reforma a las leyes sobre el espionaje interno y da inmunidad judicial a las empresas de telecomunicación que ayudaron al espionaje de los estadounidenses en supuestos casos de terrorismo.
Bush llamó a la reforma una "legislación histórica que es esencial para la seguridad de nuestra población".
El presidente aprobó la medida en una ceremonia realizada en la Casa Blanca un día después de que el senado se la enviara, y tras casi un año de debates en el congreso, de mayoría demócrata, sobre las leyes de la vigilancia y el programa de intervención telefónica sin respaldo legal que comenzó Bush tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Fue una batalla que enfrentó la privacidad y los derechos civiles contra el intento de prevenir ataques terroristas y los temores de los demócratas de proyectar una imagen de debilidad en cuanto a la protección del país.
El presidente afirmó que la reforma da al gobierno las herramientas antiterrorismo que requiere sin comprometer la libertad de los estadounidenses.
Esta fue una gran victoria para Bush, un presidente impopular en el ocaso de su mandato, que a pesar de todo ha podido superar al congreso en la mayoría de los asuntos sobre seguridad nacional y los pleitos sobre inteligencia gubernamental.
La periodista de The Associated Press Christine Simmons contribuyó con este despacho.
Terra/AP