América Latina
La canciller designada por el presidente electo Fernando Lugo renunció disgustada por el nombramiento de un liberal como director de la usina hidroeléctrica Itaipú sobre el río Paraná, compartida con Brasil, confirmó el viernes el futuro ministro del Interior Rafael Filizzola.
"Es una lástima, pero la renuncia de Milda Rivarola fue aceptada por el presidente Lugo, pese a que ella presentó un interesante programa de política exterior para los primeros 100 días de gobierno", explicó Filizzola en conferencia de prensa en el aeropuerto militar.
Ningún dirigente de la coalición política de Lugo había querido confirmar la renuncia de Rivarola hasta ahora. Según las versiones, la habría presentado el martes pasado.
Admitió que Rivarola se sintió molesta por la designación de Carlos Mateo Balmelli como director de la oficina paraguaya de Itaipú "pero no representa ninguna crisis en el gabinete, que asumirá sus funciones el 15 de agosto".
Añadió que "el único candidato a ocupar la vacancia es el embajador paraguayo en Beirut, Alejandro Ahmed".
Ni Rivarola ni Lugo hicieron comentarios.
No obstante, el diputado del Parlasur Ricardo Canese, uno de los líderes del movimiento popular Tekojojá al que pertenece Rivarola, declaró el viernes a la radio católica Cáritas que "apoyamos la dimisión de Milda porque fue una equivocación de Lugo el nombramiento de Mateo Balmelli, un hombre que no estuvo interesado en las propuestas de recuperación de la soberanía paraguaya en Itaipú".
"Lugo quiere iniciar su gestión con gobernabilidad dentro de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), por tanto nombró a Mateo Balmelli porque su partido, el Liberal Radical Auténtico, realizó presiones indebidas".
Canese señaló que sigue "como director de la comisión nacional de renegociación del tratado de Itaipú. Balmelli será un administrador pero nosotros establecimos las pautas a seguir con el Brasil cuando asumamos el gobierno: reclamar un precio justo por la venta de la energía excedente y la revisión del convenio firmado en 1973 para que Paraguay pudiese vender su electricidad a terceros países", como Argentina y Uruguay.
"Lugo, además, está decidido a tomar otra decisión si el gobierno de (el presidente Luiz Inácio) Lula (da Silva) se niega a la renegociación: solicitar que Brasil se hiciera cargo totalmente de la deuda de Itaipú, dejando limpio al Paraguay", acotó.
Las autoridades salientes y las próximas del país aseguran que la deuda acumulada desde 1973 por la usina, orillando los 16.000 millones de dólares, es ilegal porque fue producto del sistema de doble interés, establecido por la tasa de inflación anual de Brasil y los Estados Unidos.
Canese reveló que "Lugo tiene previsto, además, solicitar un arbitraje internacional en el supuesto caso de que Brasil mantenga su posición de no revisar el tratado antes de 2023".
Los paraguayos sostienen que sólo reciben 2,8 dólares por cada megavatio hora de su electricidad excedente; en tanto, los brasileños afirman que paga 38,66 por cada megavatio hora.
Terra/AP