América Latina
Por Ana María Fabbri y Eduardo García
LA PAZ (Reuters) - La primera gobernadora mujer en la historia de Bolivia dijo que quiere convocar a un referendo sobre autonomía en su distrito, siguiendo los pasos de las consultas realizadas por la oposición para desafiar las ambiciones socialistas del presidente Evo Morales.
Savina Cuellar asumió este viernes como prefecta del departamento de Chuquisaca, en el centro del país, tras vencer en unos comicios en junio que significaron un duro golpe para el mandatario a pocas semanas de un referendo revocatorio en el que la población decidirá si debe seguir en el poder.
Aunque se reclama crítica del Gobierno, Cuellar espera convertirse en una bisagra entre la oposición de derecha parapetada en las regiones de la llanura oriental y el oficialismo respaldado por la mayoría indígena de las tierras altas en el occidente.
Madre de siete hijos, la prefecta gobernará desde Sucre, la sede del Poder Judicial y que en el 2007 fue escenario de sangrientos choques entre partidarios y detractores de una nueva Constitución impulsada por el Gobierno para dar más poder a la mayoría indígena y consolidar la nacionalización de la economía.
En una entrevista con Reuters en la noche del jueves, Cuellar, que viste como una tradicional "cholita" boliviana, dijo que su departamento seguirá los pasos de los cuatro distritos que este año declararon su independencia del poder central tras celebrar consultas populares.
"Estamos decididos a llamar a un referendo (de autonomía)," afirmó Cuellar, cuya lengua materna es el quechua.
Sin embargo, Cuellar dijo que quiere establecer un diálogo con Morales, quien espera que el referendo revocatorio del 10 de agosto le consolide en el poder y debilite a la oposición, que controla siete de los nueve departamentos de Bolivia.
"Ojalá que haya diálogo, el pueblo lo pide, pero el Gobierno con su capricho no cede ni un ápice ni una coma. Aquí nos faltan fábricas, nos falta trabajo, por eso hemos luchado por la capitalía," declaró.
Sucre mantiene un reclamo histórico para volver a ser la capital política del país más pobre de Sudamérica, una condición que perdió en una guerra con La Paz en el siglo XIX.
Como Morales, Cuellar, que se alejó del mandatario por su rechazo a ceder en el tema de la capitalidad, es de origen aborigen y se crió en una humilde familia. Ella asegura que, pese a la política, aún tiene tiempo para sembrar papas y trigo.
Dirigente sindical de mujeres campesinas, la nueva prefecta de Chuquisaca es viuda y fue vendedora de ropa usada en el mercado campesino antes de triunfar en las elecciones de junio. Aprendió a leer a los 13 años, cuando trabajaba como empleada doméstica.
(Por Ana María Fabbri)
Terra/Reuters