América Latina
Por Fabián Andrés Cambero
PUNTO FIJO, Venezuela (Reuters) - Los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez, estaban reunidos el viernes para tratar de recomponer sus relaciones, luego de varios meses de una fuerte turbulencia diplomática signada por mutuas y agrias acusaciones e insultos.
Con un tibio apretón de brazos y manos, pero sin abrazos, Chávez recibió a su colega en el Complejo Refinador Paraguaná (CRP), en el estado noroccidental de Falcón, en compañía de varios de sus ministros, casi todos vestidos con las características camisas rojas de la "revolución socialista."
Minutos antes, el mandatario venezolano dijo a la prensa que la reunión era importante, pero que su resultado dependía de muchos elementos.
"Estamos en la necesidad de retomar el camino, de reactivar las relaciones. Ahora, eso depende de muchas cosas, depende de muchas cosas," dijo el mandatario izquierdista de discurso antiestadounidense, quien ha criticado duramente las estrechas relaciones entre Uribe y Washington.
Hace pocas semanas, y en medio de la peor crisis diplomática en años, Chávez había asegurado que las relaciones entre Caracas y Bogotá estaban sujetas a una "profunda revisión" en todos los aspectos.
Uribe, vestido con una clásica camisa de manga larga azul claro, saludó a algunos empleados de la refinería y se le vio hablar y sonreir con Chávez y algunos funcionarios de la comitiva de bienvenida.
Esta es la primera vez que el mandatario va a Venezuela después de que a fines del 2007 cesara a Chávez como mediador para que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dejaran en libertad a varios de sus rehenes, lo que truncó sus relaciones diplomáticas y personales.
Venezuela y Colombia mantienen un vigoroso intercambio comercial estimado para el 2008 en 6.000 millones de dólares, en una balanza que favorece a Bogotá.
La cita presidencial sucede días despues de que Colombia ejecutara un sorpresivo y audaz rescate de 15 secuestrados por las FARC, incluyendo a la política franco-colombiana Ingrid Betancourt, lo que renovó la popularidad de Uribe, quien aseguró que acudiría a la cita en Venezuela con "entusiasmo."
Esas palabras contrastan con las proferidas hace poco por ambos mandatarios.
Chávez llegó a decir que Uribe lideraba un "narcogobierno" y que era un "mentiroso" y "mafioso" "lacayo del imperio estadounidense."
En el contrapunteo, presidente colombiano dijo que su colega legitimaba el terrorismo de las FARC y buscaba liderar un proyecto expansionista en América Latina apoyado con los recursos petroleros.
Los desencuentros tuvieron su peor momento en marzo, cuando Venezuela envió tropas a la frontera con Colombia y restringió el comercio bilateral, luego que Bogotá atacara un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, lo que desató la mayor crisis regional en años.
(Escrito por Ana Isabel Martínez, editado por Alejandro Lifschitz)
Terra/Reuters