Internacional
JARTUM (Reuters) - Miles de manifestantes coreaban el domingo "abajo, abajo, Estados Unidos" durante una manifestación en Jartum, después reportes de que la Corte Penal Internacional podría pedir el arresto del presidente sudanés bajo acusaciones de crímenes de guerra.
Un alto diplomático europeo dijo el viernes que el fiscal de la Corte Penal Internacional (ICC, por su sigla en inglés) tiene previsto buscar el arresto del presidente Omar Hassan al-Bashir en el caso que se iniciará el lunes sobre los crímenes de guerra cometidos en la conflictiva región de Darfur.
"Con nuestras almas, nuestra sangre, moriremos por Bashir," corearon los manifestantes mientras marchaban por las calles de Jartum en dirección a las oficinas de Naciones Unidas.
La protesta impulsada por el Estado detuvo el tráfico en la capital. Cientos de personas también se reunieron cerca de la oficina del gabinete, donde el Gobierno mantiene una reunión de emergencia para discutir el tema.
"El ICC sólo quiere que la Unión Europea, Estados Unidos e Israel nos digan qué hacer," señalaron los manifestantes en un comunicado entregado en las oficinas de la ONU.
Sudán ha afirmado que la medida del ICC contra sus altos funcionarios podría socavar los intentos por terminar con el conflicto en Darfur. Dos altos funcionarios del Gobierno declararon a Reuters que Jartum posiblemente buscaría el apoyo de Rusia, China y Africa en la ONU para bloquear una orden de arresto contra Bashir.
China es el mayor proveedor de armas de Sudán y domina la industria petrolera de Sudán, que produce más de 500.000 barriles de petróleo por día.
El Consejo de Seguridad de la ONU puede pasar una resolución para suspender la orden de la ICC y pedir una investigación de 12 meses, que puede ser extendida.
Sin embargo, observadores aseguran que una vez que Bashir sea nombrado, el daño ya se habrá hecho y una suspensión haría poco por mejorar las relaciones de Sudán con Occidente.
Expertos internacionales afirman que al menos 200.000 personas han muerto en Darfur y que 2,5 millones han sido desplazados desde que grupos rebeldes se alzaron en armas contra el Gobierno en el 2003. Jartum dice que 10.000 personas han perecido.
(Reporte de Opheera McDoom; escrito por Alaa Shahine; editado en español por Marion Giraldo)
Terra/Reuters