AGRICULTURA
Wendy Thompson Orlando (Florida), 14 jul (EFE)- La reciente aprobación de un dañino pesticida ha revivido la preocupación de los campesinos de Florida por los efectos secundarios para su salud y la posible contaminación de las aguas subterráneas, vitales en este estado.
Se trata de yoduro de metilo, comercializado bajo el de nombre de Midas, y que recibió este mes la venia del Comité de Evaluación de Registro de Pesticidas de Florida, para su uso en siembras de papas y otros productos, tanto en Plant City, como en Inmokalee, según explicó hoy a Efe Jeannie Economos, coordinadora de Salud Ambiental y Seguridad de los Pesticidas de la Asociación Campesina de Florida.
"Estamos preocupados por la aprobación de este pesticida debido a la amenaza que sentimos que puede representar para nuestro estado y para nuestras comunidades", dijo.
El uso del Midas fue aprobado en octubre pasado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés), que según los campesinos ignoró la advertencia de 54 científicos que se manifestaron en contra de su aprobación debido a los efectos nocivos en el ambiente y en las personas.
"Estamos preocupados de que las mujeres embarazadas, los fetos, los niños, los ancianos y trabajadores campesinos, así como otras personas que viven cerca de las áreas de aplicación del yoduro de metilo se enfermen", dijeron en su carta al EPA los científicos de EEUU preocupados ante la inminente aprobación del pesticida, en octubre pasado.
El Midas, fabricado por la empresa japonesa Arysta, es usado en sustitución del peligroso herbicida bromuro de metilo, utilizado ampliamente en las fincas de tomates y fresas de Florida pero que poco a poco ha ido mermando debido a sus efectos nocivos y el daño de sus gases en la capa de ozono.
Desde su aprobación a nivel federal en octubre, el Midas es usado en cultivos en otros estados, en Florida ha tenido que superar una serie de revisiones, siendo la más reciente la del pasado 2 de julio, en la que el Comité de Evaluación de Registro de Pesticidas, de la Secretaría de Agricultura, consideró la revisión de la etiqueta y el nuevo programa de vigilancia con la que la empresa japonesa que lo fabrica sometió su registro.
Con todo y las restricciones, el entrenamiento que se supone deben tener las personas que rocíen esta sustancia en las plantaciones, el lado tóxico del mismo es difícil de ignorar, señalan los campesinos, que todavía recuerdan a los tres niños que nacieron con deformidades achacadas a la exposición a pesticidas sufrida por sus madres durante el embarazo, así como los casos comunes de enfermedades de la piel que muchos sufren.
"Las mejores restricciones del mundo no significan nada, si las mismas son violadas o ignoradas", afirmó Tirso Moreno, coordinador de la Asociación Campesina de Florida, principal opositora al uso del pesticida en el estado.
Moreno dijo en un comunicado que su "organización ha hablado cientos, miles de veces sobre las experiencias de los trabajos del campo, que nos dice (la experiencia) que existen muchísimos casos en los que las regulaciones en el uso de pesticidas no son seguidas debidamente".
Añadió que muchas de las regulaciones en la aplicación no son seguidas estrictamente por trabajadores del campo y de viveros que "son enviados al trabajo sin contar con el entrenamiento adecuado".
El uso del Midas también preocupa a los campesinos debido al posible impacto negativo que el mismo podría tener en la atmósfera y especialmente en las aguas subterráneas que muchas veces son afectadas por los pesticidas que se usan en los cultivos.
"Aunque apreciamos el tiempo y el esfuerzo que la PREC (Comisión de Evaluación de Registro de Pesticidas) ha puesto en este proceso, no estamos de acuerdo con su decisión", afirmó Economos.
Es por eso, afirma Economos que la Asociación aunque ha sido escuchada en varias ocasiones e incluso formó parte de una comisión de estudios que colaboró con la Secretaría de Agricultura, piensa elevar sus preocupaciones al senador demócrata de Florida Bill Nelson.
"No vale nada poner en riesgo la salud y la vida de los campesinos y de sus comunidades para permitir que estos químicos tóxicos sean usados fuera de un laboratorio", finalizó Moreno.EFE wt/ma
Terra/EFE