América Latina
NUEVA YORK (Reuters) - Un sistema de baja presión ubicado a unos 563 kilómetros al este de las Islas de Barlovento se organizó mejor durante la noche y podría convertirse el miércoles en una depresión tropical, dijo en su último informe el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
El mercado energético ha estado observando el sistema de Barlovento toda la semana desde que el CNH señaló anteriormente que podría convertirse en una depresión tropical el lunes o martes.
Sin embargo, el martes y más temprano el miércoles, el CNH bajó el potencial de desarrollo del sistema.
Temprano esta mañana, el centro meteorológico dijo: "Aún hay una pequeña ventana de oportunidad para que el sistema (de Barlovento) se convierta (el miércoles) en una depresión tropical antes de que las condiciones ambientales se vuelvan desfavorables para su desarrollo."
Pero ahora, con el sistema organizándose nuevamente, está programado que un avión de reconocimiento de la Reserva de la Fuerza Aérea investigue esta tarde.
Más allá de su evolución, el CNH advirtió que el sistema podría acarrear ráfagas de viento y lluvias intensas a nivel local en las Islas de Barlovento durante el próximo día o más.
Las Islas de Barlovento incluyen a Martinica, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Granada y Dominica.
La mayoría de los modelos climáticos pronostican que el sistema cruzará las Islas de Barlovento y llegará al centro u oeste del Mar Caribe sur en las Antillas Mayores durante los próximos cinco días.
Las Antillas Mayores incluyen a Cuba, Jamaica, La Española y Puerto Rico.
Si el sistema logra fortalecerse y convertirse en una tormenta tropical, con vientos de entre 62,7 y 117 kilómetros por hora, el CNH lo llamará Cristóbal.
SISTEMA DE FLORIDA
El CNH también está observando una actividad desorganizada de tormenta eléctrica frente a la costa sudoccidental de Florida, asociada con un sistema de baja presión.
El centro de huracanes espera que el sistema de Florida avance hacia el este o noroeste durante el próximo día o más, pero no prevé un desarrollo significativo debido a la proximidad del sistema al continente.
Los operadores de energía siguen de cerca las tormentas que pudieran ingresar en el Golfo de México y amenazar las instalaciones estadounidenses de producción de gas y petróleo.
Los operadores de materias primas también observan las tormentas que pudieran afectar los cultivos como los cítricos y el algodón en Florida y otros estados a lo largo de la costa del Golfo.
(Reporte de Scott DiSavino. Editado en español por Lucila Sigal)
Terra/Reuters