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El Hezbolá chiita libanés entregó este miércoles por la mañana al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) los cadáveres de dos soldados israelíes capturados en 2006, como parte de un intercambio de prisioneros y restos mortales con Israel.
"Pese a la guerra lanzada contra nosotros (...), entregamos hoy a Ehud Goldwasser y Eldad Regev", declaró el representante de Hezbolá Wafik Safa ante los dos féretros en Naqura, en el sur de Líbano, junto a la frontera israelí.
El movimiento chiita mantuvo el misterio sobre la suerte de los dos militares hasta el último momento.
Ambos féretros, que llegaron en un convoy del Hezbolá a Naqura, fueron entregados al Comité Internacional de la Cruz Roja, que los transportó a su vehículo.
A cambio de los dos cadáveres, Israel liberará inminentemente en la mañana del miércoles a cinco prisioneros libaneses.
Unos treinta vehículos del Comité Sanitario Islámico y de la defensa civil libanesa se dirigían a la frontera para comprobar su estado de salud.
En virtud del acuerdo de canje, negociado por un mediador alemán designado por la ONU, Gerhard Conrad, el Estado hebreo entregará también los restos mortales de unos 200 miembros del Hezbolá y de palestinos.
Las formalidades del canje se desarrollan en la frontera, entre la ciudad libanesa de Naqura y la israelí de Rosh Hanikra.
La captura de Goldwasser y Regev, el 12 de julio de 2006 en territorio israelí junto a la frontera libanesa, fue el detonante de una ofensiva israelí de 34 días en la que 1.200 personas murieron del lado libanés, en su mayoría civiles, y 160 de lado israelí, principalmente soldados.
El primer ministro israelí Ehud Olmert había dado a entender que los dos militares estaban muertos, pero el Hezbolá nunca informó sobre su suerte.
Ante los domicilios de las familias de Ehud Goldwasser y de Eldad Regev, en Nahariya y Kyriat Motzkin, en el norte de Israel, numerosas personas se habían congregado y rompieron a llorar al ver en la televisión las imágenes de los dos féretros negros.
Los comentaristas de Israel hablaban de la "inhumanidad" del Hezbolá, que esperó hasta último momento para confirmar la muerte de los dos jóvenes.
El acuerdo de canje es el octavo entre Israel y el Hezbolá desde 1991.
Entre los libaneses que serán liberados figura Samir Kantar, del Frente para la Liberación de Palestina (FLP), condenado en 1980 a cinco cadenas perpetuas y 47 años adicionales.
En 1979, Kantar mató en el norte de Israel a un policía, secuestró a un civil israelí que luego asesinó también, y por último mató a la hija de éste, de tres años.
Los otros prisioneros son Jodr Zaidan, Maher Kurani, Mohammad Sorur y Husein Suleiman. Los cuatro fueron capturados en la guerra de 2006.
Hezbolá llamó la operación de caje Al Radwane, en referencia al pseudónimo de uno de sus dirigentes, Imad Moughniyeh, asesinado en un atentado en Damasco el pasado febrero.
El ejército libanés fue desplegado en la carretera que comunica Tiro con Naqura, en el sur, y multiplicó los puntos de control.
A lo largo de toda la carretera se colgaron banderas de los partidos a los que pertenecían los combatientes, cuyos cadáveres serán entregados este miércoles: rojas del Partido Comunista, amarillas del Hezbolá y verdes del movimiento chiita Amal.
Desde los campos de refugiados palestinos de Tiro se podían escuchar por los altavoces cantos patrióticos palestinos.
El gobierno libanés decretó como día festivo el miércoles.
Terra/AFP