Condena
El parlamento de Sudán, controlado por el partido oficialista, condenó el miércoles los cargos que presentó un fiscal internacional contra su presidente, alegando que ponen en peligro las negociaciones de paz, especialmente en la región de Darfur.
El lunes, Luis Moreno Ocampo, fiscal de la Corte Internacional de Justicia, presentó acusaciones de genocidio contra el presidente de Sudán Omar al-Bashir por crímenes cometidos en Darfur, una zona desgarrada por la guerra.
"El Parlamento cree que la acusación de la CIJ no ayudará a la situación en Darfur ni a su gente y que, en cambio, complicará la situación, enviará señales negativas y abortará las negociaciones de paz", dijo una declaración del parlamento, leída a los legisladores por Ghazi Salah Eddin Atabani, un dirigente del partido Congreso Nacional, al que pertenece al-Bashir.
Los legisladores del Congreso Nacional forman la mayoría en el parlamento, integrado por 450 miembros. A la sesión del miércoles asistieron unos 315 legisladores, según un cálculo extraoficial.
Los cargos presentados contra el mandatario "motivarán a los grupos armados a mostrarse más intrépidos e insolentes y a levantar el límite de sus demandas", agregó la declaración.
La lucha en Darfur estalló en 2003, cuando rebeldes étnicos se levantaron en armas contra el gobierno federal, dominado por los árabes, acusándolo de discriminación. Naciones Unidas estima que 300.000 personas han muerto, ya sea directamente por ataques, o indirectamente de inanición. Hay 2,5 millones de personas que han huido a campamentos de refugiados.
En La Haya, Moreno Ocampo pidió el lunes a un panel de tres jueces de la CIJ que ordene el arresto de Al-Bashir, a fin de impedir la muerte lenta de millones de personas obligadas a abandonar sus hogares en Darfur y que continúan siendo atacadas por la milicia yanyauid, respaldada por el gobierno.
Moreno Ocampo presentó 10 cargos: tres por genocidio, cinco por crímenes contra la humanidad y dos por asesinato.
Terra/AP
