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Senado argentino define pelea agro-gobierno por polémico gravamen

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16/7/2008 - 16:23(GMT)

El Senado definirá el miércoles la suerte de un nuevo esquema de gravámenes a la exportación de granos, rechazado por el poderoso sector agropecuario, en una votación que promete ser reñida y que aún con un resultado favorable al gobierno implicará un quiebre en el oficialismo, solo sietes meses después de la asunción de Cristina Fernández.

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Al inicio del debate a las 13.30 GMT, el resultado de la votación --que se espera para última hora-- estaría definido a favor del gobierno: de los 72 senadores, 37 votarían a favor del proyecto oficial y 35 en contra, según adelantaron públicamente los propios legisladores.

Sin embargo, Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), una de las principales organizaciones rurales, advirtió en diálogo con radio 10 que "los números en el Senado están muy ajustados y vamos a tener sorpresas... que serían muy buenas para el país".

De cumplirse los pronósticos, el oficialismo repetiría en el Senado una victoria pírrica como la que tuvo en Diputados --donde logró la media sanción con apenas siete votos de diferencia--, revelando las primeras fisuras de un frente que hasta ahora parecía monolítico y que a siete meses de haber asumido el poder ya no le presta su apoyo incondicional a la Presidenta.

El oficialismo --que entre el Partido Justicialista (peronista) y el Frente para la Victoria controla ambas cámaras-- consiguió que los diputados ratificaran el nuevo esquema de retenciones (gravámenes) dispuesto por el Ejecutivo el 11 de marzo, que ata el impuesto a la cotización de los granos en el mercado internacional.

El proyecto había sido enviado por la presidenta dos semanas antes en un intento por destrabar el conflicto, que incluyó cuatro huelgas agropecuarias que causaron desabastecimiento de alimentos y derivó en "cacerolazos" que marcaron un fuerte descenso en su popularidad.

Según un sondeo de junio de la consultora privada Poliarquía, la imagen positiva de Fernández cayó 36 puntos en lo que va del año y se ubica en el 20%.

Aunque la mandataria argumentó que el envío del proyecto al Congreso buscaba dotar de mayor "institucionalidad" la resolución del gobierno, los críticos de su administración la consideraron un maquiavélico acto de simulación, ya que el oficialismo posee mayoría en ambas cámaras.

El gobierno sostiene que las nuevas retenciones son una herramienta de redistribución de la riqueza porque impiden que se traslade al mercado local el aumento internacional en el precio de los alimentos a la vez que ponen un freno a la siembra de soja en perjuicio de otros cultivos, como el trigo y el maíz.

A precios corrientes, las nuevas retenciones implican un alza de más del 10% en la tasa a la venta al exterior de soja, de la que Argentina es el tercer productor mundial.

Las organizaciones rurales advirtieron que recurrirán a la justicia si el Senado aprueba el nuevo sistema de retenciones, al que consideran anticonstitucional y confiscatorio.

En junio, la Corte Suprema de Justicia se declaró competente en una demanda de inconstitucionalidad contra las retenciones y otros impuestos federales promovida por la provincia de San Luis. Su gobernador, Alberto Rodríguez Saá, es un peronista de derecha muy crítico de Fernández y de su esposo, el ex mandatario Néstor Kirchner.

Sin embargo, el fallo del máximo tribunal podría demorarse hasta un año.

Terra/AP

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