Estados Unidos
Millones de dólares otorgados por el gobierno para mejorar la infraestructura y los servicios de zonas rurales de Texas se han perdido debido a mala administración, rencillas internas y confusión en la fijación de prioridades, dicen documentos oficiales.
Las "colonias" de Grande Acres _ zonas rurales cerca de la frontera conformadas por precarias viviendas sin planificación _ debían haber recibido servicio de desagüe hace años mediante un subsidio oficial de 4 millones de dólares de la Agencia de Protección Ambiental. Pero la cercana ciudad de Santa Rosa, que es parte del mismo distrito, no llegó a usar bien el dinero y la fecha tope para su uso fue en el 2002.
Por lo menos 78 millones de los 300 millones de dólares asignados por el Congreso durante los años de 1990 para las colonias de Texas se perdieron, dice una auditoría reciente de la EPA. Muchas colonias han tenido que reducir sus gastos y presupuestos debido al alto costo de los materiales de construcción.
La EPA sostiene que algunos gobiernos de localidades pequeñas simplemente carecen del personal profesional necesario para llevar a cabo tales proyectos de desarrollo, y que otros proyectos han quedado frustrados debido a rencillas internas o mala administración. La auditoría acusa también a la EPA de una deficiente supervisión, lo cual permitió que muchos proyectos queden en el olvido.
Más de 400.000 personas en Texas viven en las colonias, compuestas mayormente por casas rodantes o casuchas precarias, generalmente cercanas a la frontera. Muchas de ella carecen de luz, agua potable o tuberías. Durante los años 90, cuando muchas ciudades comenzaron a anexarse las colonias para aumentar su recaudación de impuestos _ y muchos de los residentes se hacían ciudadanos estadounidenses y comenzaban a ostentar el derecho a voto _, las autoridades comenzaron a otorgar subsidios a fin de mejorar las condiciones en las colonias.
Lionel López, fundador de la Iniciativa de Colonias del Sur de Texas, una organización sin fines de lucro que trabaja para mejorar las condiciones de vida en las colonias, se expresó asombrado al enterarse de que tanto dinero había quedado sin usar.
"Es increíble", dijo López. "A fin de cuentas, siempre son los pobres los que terminan perjudicados".
En Santa Rosa, Javier Méndez, un ex administrador municipal, dijo que el proyecto de instalar un sistema de desagüe se perdió por la tardanza en adquirir el terreno necesario y la confusión en torno a los códigos de urbanización que la ciudad debía aprobar. Añadió que los numerosos cambios de personal en la procuraduría municipal resultó en interpretaciones contradictorias sobre las normas pertinentes.
Terra/AP