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ANALISIS-Derrota en Senado suavizaría estilo de líder argentina

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17/7/2008 - 18:47(GMT)

Por Fiona Ortiz

Historia continua abajo

BUENOS AIRES (Reuters) - La combativa presidenta argentina, Cristina Fernández, puede suavizar su estilo y sus políticas intervencionistas luego de que el Senado rechazó su proyecto más preciado: un alza impositiva a las exportaciones de soja con la que buscaba reafirmar su poder.

Con la bandera de la lucha contra la pobreza, Fernández ha mantenido los controles de precios y vedas a las exportaciones que instauró su antecesor y esposo, Néstor Kirchner, al tiempo que siguió usando un discurso forjado en los turbulentos años 70 que antecedieron a la última dictadura militar.

Sus detractores la califican de arrogante y autoritaria por haberse rehusado a cambiar el proyecto tributario cuando crecía la oposición del sector rural, que realizó cuatro huelgas y bloqueos de carreteras que desabastecieron ciudades.

"Esta forma de gobernar ha llegado a su fin. El Congreso vuelve a recuperar el perfil y Cristina tiene la oportunidad de presentar un estilo político diferente," dijo el analista político Rosendo Fraga.

Con sólo siete meses en el cargo, la popularidad de Fernández se desplomó en medio de un caliente debate nacional sobre cómo distribuir las inmensas ganancias por el principal cultivo de Argentina, la soja, que se envía a Europa y China.

La disputa tomó el jueves un sorpresivo giro tras un tenso debate de 18 horas en el Senado en el que el vicepresidente -un político de la oposición que se había aliado con el Gobierno para las elecciones- rompió un empate y votó en contra del Gobierno.

Fernández ha mostrado hasta ahora una posición rígida en el conflicto, por lo que algunos creen que podría ignorar la derrota y seguir adelante con sus polémicas políticas, como el continuar reportando un dato de inflación que analistas consideran irreal.

Pero un envalentonado Congreso podría limitar su capacidad de avanzar con esas políticas y definitivamente tendrá que abandonar su intención de subir los impuestos a las exportaciones de soja, dijeron expertos.

Si Fernández insiste con la medida, "va a haber un aluvión de juicios. Esa resolución no va a ser viable en la instancia judicial," opinó el constitucionalista Félix Loñ.

EXPANSION ECONOMICA

Fernández y Kirchner comandaron al país sudamericano durante cinco años de enérgica expansión económica tras una profunda recesión al comienzo de la década.

Pero analistas creen que han minado su propio poder por usar un agresivo estilo y por encerrarse en su círculo íntimo para tomar las decisiones trascendentales.

Al desvanecerse la popularidad de su esposa, Kirchner reapareció y tomó el centro de la escena. Lideró actos pro-Gobierno en los que decenas de miles de personas fueron llevadas en buses desde las zonas pobres del cordón urbano que rodea Buenos Aires para lograr mostrar poder de convocatoria.

En sus discursos, Fernández y Kirchner acusaron a productores agropecuarios de intentar derrocar al Gobierno, lo que provocó el repudio de la clase media-alta que no ve en el reclamo una intención destituyente.

Esa retórica avivó el malestar con la pareja y en varias oportunidades esa clase media-alta salió a las calles para realizar cacerolazos en repudio al Gobierno.

"El Gobierno debe entender que el método de confrontación no le está dando resultados favorables, aún con elementos valederos. La gente se pone en contra por las formas y eso seguramente lo tendrá que evaluar," dijo Ricardo Corn, un profesional de Ciencias Económicas de 38 años.

Los Kirchner han fijado la agenda del Congreso durante años, pero con su ex aliados alejándose -11 senadores peronistas votaron contra el alza impositiva a los granos- los legisladores podrían comenzar a impulsar sus propias ideas.

El analista Christopher Ecclestone, de la consultora Hallgarten de Nueva York, opinó que Fernández de Kirchner es tan inflexible que continuará en una línea dura.

"Los niveles de aprobación (...) podrían caer aún más. Sería muy desagradable para ellos. La gente querrá alejarse de un régimen herido que ya no tiene respuestas," pronosticó.

(Reporte adicional de Walter Bianchi y Lucas Bergman. Editado por Silene Ramírez)

Terra/Reuters

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