Internacional
PEKIN (Reuters) - Las potencias mundiales deberían atender las preocupaciones de los estados africanos y árabes a la hora de responder a los cargos por genocidio contra el presidente de Sudán, dijo el enviado chino en Darfur, advirtiendo que las acciones del tribunal podrían poner en peligro los esfuerzos de paz.
Liu Guijin, el enviado de Pekín a la desolada región del oeste de Sudán, dijo el viernes que la decisión del fiscal del Tribunal Penal Internacional de pedir la detención del presidente Omar Hasan al-Bashir podría amenazar el despliegue de pacificadores y las esperanzas de nuevas negociaciones en Darfur.
Las acciones judiciales no deberían eclipsar otros esfuerzos, indicó.
"Las Naciones Unidas están usando estas diferentes medidas y deberían asegurar sus propias prioridades, y el uso de una medida no debería minar el resto," dijo Liu a un pequeño grupo de periodistas. "No envíe señales erróneas o caóticas," añadió.
Los comentarios del veterano diplomático fueron la primera respuesta pública china extensa al anuncio del lunes del fiscal jefe del TPI, Luis Moreno-Ocampo, de querer juzgar a Bashir por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Darfur.
También fue la señal más clara hasta la fecha de que China podría respaldar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU suspendiendo el caso del Tribunal Internacional.
La atención renovada sobre Darfur se produce mientras Pekín se prepara para acoger los Juegos Olímpicos en agosto, cuando sus vínculos petroleros y armamentísticos con Sudán acaparen la atención mundial.
(Por Chris Buckley, traducido por Servicio Online de Madrid)
Terra/Reuters