El Mundo
Los soldados iraquíes empezaron a tomar posiciones en el distrito de Ciudad Sadr, donde los milicianos chiíes solían controlar las calles, sin que se informaran hechos de violencia.
El despliegue se llevó a cabo durante las oraciones del viernes en ese distrito en Bagdad.
Los soldados tomaron posiciones en las terrazas de los edificios circundantes a la oficina del clérigo Muqtada al-Sadr, cuyos partidarios oraron y censuraron al gobierno iraquí, respaldado por Estados Unidos. Dos helicópteros militares sobrevolaban el lugar y los soldados iraquíes patrullaban con vehículos blindados.
Miles de feligreses se reunieron para oír un sermón del jeque Mohamed al-Mousaui, un aliado de al-Sadr que se quejó por los arrestos de los partidarios del clérigo. Pero el jeque pidió calma, en cumplimiento de una tregua que puso fin a la lucha en la Ciudad Sadr en mayo, después de las operaciones de los militares iraquíes.
"Pedimos a todos los hermanos que estén a la altura de la responsabilidad y cumplan las órdenes de nuestro líder", dijo al-Mousaui.
Al-Sadr ha vivido en Irán durante más de un año, lo que hace incierto el futuro de su milicia, el Ejército Mahdi.
Terra/AP