Nueva York
Los interrogatorios y las torturas se efectuaban en escondites conocidos como "huecos".
Documentos de corte indicaron que la banda amarraba a las víctimas con cinta adhesiva de tela, las golpeaba, y les apuntaba con armas de fuego a la cabeza para que brindaran información.
En otras ocasiones, la banda ingresaba al hogar de las víctimas identificándose como policías, y luego mantenía a toda la familia cautiva durante días. En una oportunidad, 17 personas fueron capturadas al mismo tiempo por la banda.
Una víctima denunció que durante un secuestro en el 2005, dos miembros de la pandilla le aplicaron "un par de pinzas a sus testículos y amenazaron con apretar las pinzas si la víctima no hablaba", señalaron documentos de corte.
El investigador dijo que la banda también usó hierros candentes para colocarlos en las plantas de los pies de víctimas.
Terra/AP