Nueva York
Los delincuentes ampliaron luego su radio de acción a Massachusetts, Pensilvania, Carolina del Norte y Florida. El investigador dijo que en ocasiones, algunas de las personas que habían sido robadas "terminaron trabajando para (la pandilla) porque estaban muy impresionadas" con su accionar.
Pese a su éxito, Acosta de Vargas nunca vivió de manera extravagante, dijo el investigador. Sólo tenía una debilidad: el whisky Johnnie Walker Etiqueta Azul, que se cotiza a 200 dólares la botella.
Y su debilidad por el alcohol le costó algo más en el 2006, cuando policías en el condado de Queens detuvieron su vehículo bajo sospechas de que manejaba ebrio. En declaraciones ante un tribunal, alegó estar desempleado y vivir con una novia, y que ella pagaba los 1.450 dólares de su renta.
Cuando Acosta de Vargas fue a parar a la cárcel, uno de sus lugartenientes, Rudy Martínez, mantuvo la operación en marcha, señalaron documentos de la corte. Pero, para ese entonces, también Martínez se hallaba bajo vigilancia policial.
A comienzos de 2007, Martínez se proponía robar a un narcotraficante que tenía varias libras de cocaína y algunos miles de dólares en efectivo. Pero, según documentos de la corte, un grupo de agentes que lo estaban siguiendo lo arrestaron antes de que secuestrara y robara a su potencial víctima.
Terra/AP