Desgarrador relato
De hecho, algunos de ellos explicaron que aún hay cosas a las que no se han acostumbrado.
Un ex parlamentario liberado el 27 de febrero, Jorge Eduardo Gechem, afirmó que ha tratado de regresar a su vida normal.
"Pero no ha sido del todo posible. En las noches, cuando duermo, despierto unas seis o siete veces, las mismas que despertaba cuando estaba secuestrado", dijo Gechem, un economista de 56 años, quien estuvo seis años cautivo en manos de las FARC.
El 25 de junio pasado, Gechem anunció públicamente su separación de su esposa, Lucy Artunduaga, con la estuvo casado 23 años, incluyendo los años de cautiverio.
Los rebeldes "se llevaron uno, me devolvieron otro", dijo Artunduaga a medios locales tras conocerse el anuncio de Gechem.
Rogelio Cotes, de 71 años, y quien fue liberado en agosto del 2002 por el ELN tras año y medio de secuestro en una región del norte colombiano, aún no logra por la tarde ni bañarse solo ni estar solo, contó su esposa Margatita de Cotes. "Cuando empieza a caer la tarde él empieza con un desasosiego, una intranquilidad, comienza a llamar a los hijos a ver cómo están", dijo la mujer. Tampoco "volvimos a viajar porque le da miedo. Teme que nuevamente caiga en manos de esta gente" si viaja por carreteras, dijo de Cotes, cuya familia pagó rescate por Rogelio, pero declinan revelar el monto.
"Pienso que lo más lindo que le quitaron a él fue su alegría", indicó.
Terra/AP
