Internacional
Por Claudia Parsons
MOUNT UNION, EEUU (Reuters) - Un festival de música con grupos de heavy metal, punk, hip-hop y pop podría parecer como un lugar inusual para bautizarse, pero Creation es un festival con reglas estrictas: nada de alcohol, drogas, ni sexo premarital.
"Es como una versión cristiana de Woodstock, básicamente, excepto que es ordenado y limpio," dijo Victor Gibson, de 37 años, oriundo de Manheim, Pennsylvania, quien llevó a su esposa y cinco hijos de 5 a 14 años al festival de cinco días.
"Mire a la gente," dijo, mientras miles de fanáticos levantaban los brazos, moviéndolos al son de un tema de la banda de rock cristiano Kutless, cuyo sonido Gibson asoció al de Metallica. "No hay disturbios, no hay peleas, nadie termina golpeado," agregó.
Lily Ellerson, una adolescente de 12 años de Maryland, fue una de las casi 200 personas bautizadas en un estanque el último día de Creation, que atrajo a 70.000 personas a fines de junio.
Ellerson dijo que decidió bautizarse después de escuchar a un orador de uno de los eventos suplementarios del festival.
"Sentí que Dios estaba allí," dijo Ellerson. "Simplemente podía verlo, podía sentirlo a mi alrededor, y me di cuenta que quería darle todo mi corazón," agregó.
Ellerson llegó con un grupo de 47 jóvenes de una iglesia, incluyendo a su prima Emily White, quien es voluntaria en la parroquia.
"Una realmente siente que estamos en el Reino del Señor aquí y ahora," dijo White.
"Se vive en una comunidad de 70.000 personas, sin electricidad o agua, y sin embargo todos se aman entre sí, no se escucha sobre cosas robadas o peleas. Realmente estamos viviendo de la manera en que Dios nos hizo para vivir," añadió.
Uno de cada cuatro estadounidenses dice ser protestante evangélico, un movimiento creciente con una seria influencia en un país en el que la religión con frecuencia se mezcla con la política.
Creation no pertenece oficialmente a ninguna denominación específica y atrajo a algunos católicos, pero la retórica de la mayoría de los oradores era la de los cristianos "renacidos."
DIOS "SONRIE"
Para algunos, la parte más destacada del festival fue el bautismo.
Descalzos y vistiendo pantalones cortos y remeras, las personas se adentraron en lo profundo del estanque para ser hundidos por pastores que rezaban junto a ellos, luego sumergidos completamente, vitoreados por cientos de emocionados familiares y amigos.
"¿Puede imaginar a Dios sonriendo en este momento?," dijo una mujer mientras observaba.
Ahora en su trigésima edición y creciendo cada año, el festival en muchas cosas se parece a cualquier fiesta secular de verano -miles de jóvenes acampando, embarrándose en la lluvia y persiguiendo con entusiasmo a sus héroes para pedirles autógrafos.
Pero estos fanáticos de la música vestían remeras con lemas como "La virginidad es lo máximo" y "Agite para Jesús," el código de vestimenta alentaba la modestia y algunos seguidores amigables ofrecían abrazos a quienes pasaban.
Y a diferencia de otros festivales de rock había toque de queda y el alcohol y las drogas estaban estrictamente prohibidos.
Entre cada número musical, los adolescentes y estudiantes concurrieron a seminarios sobre aborto, sobre cómo "Seguir los pasos del Señor" y uno llamado "Ser bella" para jovencitas.
Matthew Benjamin se dirigió a un grupo para que ayude a llevar el mensaje de Jesús a los estudiantes en China. Les urgió a los voluntarios a que dieran un paso adelante y soltaran globos en vivos colores como un símbolo de su promesa de destinar un año de sus vidas al trabajo misionero.
A pesar de tratar ciertos temas serios, el tono del festival era más el de una celebración que el de un sermón.
Desviándose en una charla en la que se exhortaba a las personas a auspiciar a un niño de algún país del tercer mundo, el inspirado orador Bob Lenz dijo que tenía cinco hijos, agregando: "Nos encanta cómo se hacen."
"El sexo es hermoso cuando ocurre en un matrimonio," comentó, generando risas. "Es lo que ha designado Dios, es maravilloso, es hora de reconsiderar las cosas y decir 'Dios no es un aguafiestas,"' agregó.
MUSICA CON MENSAJE
Gibson, padre de cinco y uno de los pocos negros en esta multitud mayormente blanca, dijo que prefería el hip-hop pero que felizmente cantaba al son de Kutless.
"La música te hace sentir algo pero el objetivo final es que te lleva hacia Dios. Lo que importa es el mensaje detrás de la música," comentó.
El guitarrista de Kutless, James Meade, de 25 años, dijo haber sido salvado por Jesús después de ser abusado durante años cuando niño, pasar tiempo en prisión por vender drogas y casi morir de intoxicación etílica en su cumpleaños número 17.
"Somos cinco tipos que han vivido realmente lo que la Biblia y los Evangelios dicen sobre conocer a Jesucristo en persona," dijo Meade en una entrevista. "No es solo música por cuestiones artísticas," agregó.
Gran parte de la música hablaba más directamente sobre Dios.
El grupo 1 Crew cantaba una canción llamada "Perdóname" que era como una versión en hip-hop del salmo 23. Chris Tomlin tenía una multitud de 30.000 personas alrededor suyo cantando al son de su versión de "Gracia Sublime."
"GUERRA ESPIRITUAL"
Jonathan Andreas, de 39 años, un músico a tiempo parcial y vendedor de seguros, dijo que la gente iba a Creation en busca de un significado.
"Nuestra sociedad materialista, hedonista y obsesionada por el sexo deja a la gente vacía, y ellos están en busca de respuestas," comentó, con su rostro iluminado por las decenas de miles de velas sostenidas en alto por la multitud a medianoche.
Courtney McLaren, una estudiante de 19 de Wilmington, Delaware, una de las bautizadas, dijo sentir que Estados Unidos estaba en camino a una "guerra espiritual."
"Es como si Estados Unidos estuviera tambaleándose sobre una línea muy delgada en este momento y podría caerse a cualquier lado, y en gran medida depende de lo que pase con nuestra generación," dijo McLaren.
Algunos en el festival estaban en una misión más personal.
Timothy Adams, un discapacitado de 54 años que condujo desde Daytona, Florida, con su motocicleta en un remolque detrás de una casa rodante, había colocado un cartel en el parabrisas de su vehículo que decía: "Se busca cristiana incondicional para ser esposa."
El hombre dijo que no había tenido respuesta de ninguna mujer.
"Hay muchas personas que están buscando esposas," dijo Adams, vistiendo una camiseta con la leyenda "Satán apesta," en parte cubierta por su larga barba. "Es difícil encontrar una mujer cristiana, hay tan pocas de ellas," agregó.
(Editado en español por Patricia Avila)
Terra/Reuters