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Gobierno argentino busca dejar atrás crisis

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21/7/2008 - 17:47(GMT)

Por César Illiano

Historia continua abajo

BUENOS AIRES (Reuters) - La presidenta argentina, Cristina Fernández, aplicó el lunes un cambio en su Gabinete para aliviar la crisis que enfrenta tras una dura derrota política, mientras que el Gobierno buscó retomar la iniciativa mediante anuncios económicos.

Una fuente oficial confirmó que la mandataria desplazó al secretario de Agricultura, Javier De Urquiza, en la primera baja tras el fracaso de la semana pasada en el Congreso, que no aprobó un proyecto oficial para subir los impuestos a las exportaciones agrícolas.

Por la tarde, el Gobierno informó el superávit presupuestario de junio para demostrar solidez fiscal mientras que Fernández anunció formalmente, en un acto público con la presencia de ministros, gobernadores y cientos de ejecutivos, la estatización de Aerolíneas Argentinas después de 18 años.

RECAMBIO

"Está confirmado que se va" De Urquiza, dijo a Reuters la fuente del Gobierno que prefirió no ser identificada.

El sector rural resistió a lo largo de cuatro meses el proyecto oficial, que elevaba la carga impositiva sobre la soja -el mayor cultivo del país-, con huelgas y cortes de rutas que tensaron al máximo la relación con las autoridades.

La imagen positiva de la mandataria se derrumbó unos 30 puntos porcentuales este año por el extenso conflicto, en el que el Gobierno optó por confrontar con dureza con el sector en lugar de negociar, para lo que recurrió a masivos actos en las calles y agresivos discursos.

El malestar popular por la obcecada reacción del Gobierno -y especialmente del ex presidente Néstor Kirchner, que tiene gran influencia en la gestión de su esposa, la actual mandataria- se sumó al otro gran motivo actual de malhumor social: la alta inflación.

En medio de una situación cada vez más tensa, Fernández buscó el apoyo del Parlamento al alza impositiva, pero el revés de la semana pasada significó una contundente derrota para el Gobierno, que apostó a que la medida fuera aprobada sin cambios.

Para darle un cierre formal al conflicto, el Ministerio de Economía publicó el lunes en el Boletín Oficial las resoluciones que desactivan totalmente el aumento de impuestos aplicado en marzo a las ventas externas de granos y derivados.

Los medios argentinos especularon el lunes con otros cambios que la presidenta estaría evaluando en su Gabinete -incluyendo a influyentes ministros- tras la puja con los productores rurales, aunque aún ninguno fue confirmado.

El feroz conflicto alteró los precios de los mercados globales de materias primas y afectó el crecimiento de la economía doméstica en los últimos cuatro meses.

Argentina es uno de los mayores proveedores globales de trigo, soja y maíz, cuyos precios se encuentran a valores históricamente altos en las plazas mundiales.

OTROS ANUNCIOS

Junto con los cambios de funcionarios, el Gobierno analiza otras medidas que muestren que no está paralizado tras el enfrentamiento con los productores.

La primera reacción fue darle un gran espacio al anuncio de superávit fiscal primario de junio con el que el ministro de Economía, Carlos Fernández, buscó despejar dudas sobre las cuentas públicas.

El ministro anunció un salto interanual del 15,1 por ciento en el superávit primario de junio y del 41,8 por ciento en el primer semestre.

Más tarde, la presidenta Fernández encabezó un acto en el que se anunció formalmente la estatización de la línea bandera Aerolíneas Argentinas, cuyos graves problemas financieros suelen derivar en demoras y cancelaciones de vuelos que enfurecen a los pasajeros.

Fernández dijo que el Gobierno realizó un "salvataje" de la empresa al asumir el control al tiempo que aseguró que una vez normalizado su funcionamiento se buscará la participación del sector privado.

"Creemos en la articulación de lo público y lo privado para hacer grande a esta empresa," dijo Fernández en su discurso en Casa de Gobierno.

El ministro de Planificación, Julio de Vido, tuvo a su cargo la firma del acuerdo que define que el Estado comprará todas las acciones de Aerolíneas Argentinas y su asociada Austral, ahora en manos del grupo español Marsans.

La firma quedará en manos de una comisión de transición durante 60 días, durante los cuales Marsans y el Gobierno buscarán ponerse de acuerdo sobre el valor de la aerolínea.

La empresa tiene una deuda global de 890 millones de dólares y la compra por parte del Estado debe ser ratificada por el Congreso.

(Reporte de César Illiano, Editado por Silene Ramírez)

Terra/Reuters

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