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Tala de selva amazónica amenaza a tribus peruanas

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21/7/2008 - 22:47(GMT)

Por Carlos Tabja

Historia continua abajo

PUCALLPA, Perú (Reuters) - Delia Pacaya se crió en el Amazonas peruano en una tribu nómade que no tenía contacto con el mundo exterior, pero cuando los leñadores invadieron la tierra que habitaba, huyó de la selva virgen rumbo a un pequeño pueblo.

Como muchos otros nacidos en la selva, Pacaya dice que se sintió amenazada por los leñadores, que generalmente talan más allá del alcance de la policía. Según grupos ecologistas y de derechos humanos, el resultado es la destrucción del Amazonas y de la antigua vida tribal.

"Había muchos leñadores y teníamos miedo," dijo Pacaya, de aproximadamente 20 años, hablando en chitonawa y sentada en una choza de tres paredes hecha de hojas de palmeras, mientras su pequeño hijo jugaba.

Pacaya abandonó su tribu de la selva hace una década y ahora trabaja una pequeña porción de tierra en la reserva natural Murunahua, en la región noreste de Ucayali, Perú.

A pesar de que no conoce la mayoría de los artefactos de la vida moderna, tiene esmaltes de uñas y remeras.

Aunque los expertos desconocen cuántos indígenas han abandonado la selva en los últimos años para irse a vivir a pequeñas localidades, dicen que algunos ex miembros tribales luchan por adaptarse y suelen morir de enfermedades a las que nunca estuvieron expuestos.

"Los pueblos en aislamiento están atravesando una situación muy difícil porque la mayor parte de ellos están siendo invadidos por madereros por diferentes actores y están atentando contra sus vidas," dijo Beatriz Huertas, una antropóloga que trabaja con el grupo AIDESEP.

De las más de 100 tribus que no tienen contacto con el exterior en todo el mundo, se cree que más de la mitad vive en la frontera entre Brasil y Perú.

La agencia de energía estatal de Perú, Perupetro, dijo recientemente que iba a excluir áreas donde viven comunidades aisladas de una subasta de lotes de petróleo y gas. Fue un gran cambio para Perupetro, que previamente había puesto en duda la existencia de tribus en la selva remota.

Defensores de derechos humanos aplaudieron la medida, pero dijeron que Perú debe hacer más para evitar la usurpación que amenaza con exponer a las tribus a enfermedades mortales.

Argumentan que los planes del Gobierno son insuficientes porque las tribus nómades salen y entran de los parques protegidos y la aplicación de la ley es débil.

TALA ILEGAL

El contacto con el mundo exterior ha sido históricamente desastroso para los aborígenes de Perú. Más de la mitad de la tribu Murunahua murió de resfríos y otras enfermedades tras ser contactados por primera vez en 1996.

Una imagen aérea de la reserva natural Murunahua muestra manchas circulares de árboles talados donde suele haber exuberante vegetación.

La corrupción, la aplicación de políticas inadecuadas, la poca cooperación local y la profunda pobreza rural fomentan la tala ilegal, dijo INRENA, la agencia encargada de proteger los recursos de Perú.

El Gobierno insiste en que está haciendo todo lo que puede.

"Se dijo que los peruanos los estábamos descuidando (a las tribus), o que no se interesaban por el tema indígena pero no es así, se esta trabajando al respecto," había dicho Ronald Ibarra, director de asuntos indígenas del ministerio para Desarrollo Social.

Huertas habló de los peligros que enfrentan los grupos indígenas parada al lado de un río donde los leñadores tiran los troncos de la selva, que luego llegan a una planta donde son recolectados, procesados y despachados.

Una vez que los árboles llegan al astillero, es difícil saber de dónde llegaron, lo cual dificulta la lucha contra la tala ilegal.

Un policía que vigila una planta procesadora cerca de Pucallpa dijo que ambos tipos de madera llegan al astillero, un amplio complejo con enormes pilas de madera cortada y tractores cubiertos de barro.

"Algunas veces se da madera legal, otras ilegal," señaló el oficial que no quiso dar su nombre.

(Escrito por Dana Ford, Editado en Español por Juana Casas)

Terra/Reuters

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