Estados Unidos
Poco antes de la gira internacional de Barack Obama, la secretaria de Estado Condoleezza Rice ordenó a los empleados de las embajadas estadounidenses dar un apoyo mínimo a los candidatos presidenciales en sus giras.
Las órdenes fueron emitidas a todas las sedes diplomáticas del país en el exterior. Rice pidió a los empleados no hacer nada que pueda demostrar favoritismo o ser equivalente a una actividad inadecuada de campaña.
Un portavoz afirmó que el Departamento de Estado dio órdenes similares antes de que el republicano John McCain hiciera una gira parecida hace cuatro meses, pero limitó la información a las embajadas de los países que el candidato tenía planeado visitar.
El demócrata Obama viajó a Afganistán e Irak en su calidad de integrante del Congreso, y fue acompañado por los senadores Chuck Hagel y Jack Reed. Al igual que su visita a Afganistán, su paso por Irak estuvo rodeado de seguridad y un acceso muy limitado para los medios de comunicación.
En Irak los periodistas pudieron observar su salida de las reuniones y lograron gritarle algunas preguntas, pero las respuestas fueron breves y Obama no interrumpió su paso para atenderlos. Las autoridades estadounidenses también mantuvieron en secreto las actividades del candidato en Irak.
El Departamento de Defensa presentó tres videos cortos de Obama reuniéndose con los soldados en Basora, así como con el presidente Jalal Talabani y el primer ministro Nuri Al-Maliki en la llamada Zona Verde de Bagdad, el lugar donde se encuentran las embajadas y diversas oficinas gubernamentales.
Los asesores de Obama han insistido que la visita no es un viaje de campaña, sino la oportunidad de fortalecer las relaciones internacionales. Sin embargo, el candidato viajó con dos posibles contendientes para ocupar la vicepresidencia, Hagel y Reed.
Gonzalo Gallegos, portavoz del Departamento de Estado, afirmó que no hay nada inusual en las instrucciones de Rice ni el momento de su expedición, pero no quiso proporcionar el texto completo.
Terra/AP