El Mundo
A pesar de una crisis que amenaza con dividir al país, el rey Alberto II celebró conforme a la tradición este lunes el 178 aniversario del nacimiento del país europeo.
El monarca y otros miembros de la realeza, entre ellos la reina Paola, iniciaron las festividades nacionales con un servicio religioso en la catedral real de Bruselas, para luego presenciar un desfile militar ante el palacio.
Sin embargo, una vieja disputa sobre autonomía de parte de los dirigentes políticos flamencos ensombrece las celebraciones.
El primer ministro Yves Leterme presentó la semana pasada la renuncia de su gobierno, al señalar que no podría reparar las divisiones entre las dos principales regiones lingüísticas del país.
En un discurso por televisión, Alberto llamó el domingo a la unidad entre los 6,5 millones de belgas de lengua holandesa y los cuatro millones de francófonos. El jueves, el rey pidió a tres dirigentes políticos de alto nivel que le ayudaran a resolver las divisiones crecientes en torno a las reformas de la Carta Magna.
Terra/AP