El Mundo
Las negociaciones entre partidos del gobierno y de la oposición de Zimbabue comenzarán el martes en Sudáfrica, dijo el país anfitrión, en tanto Europa aceptaba incrementar las sanciones contra el presidente Robert Mugabe.
Los enconados rivales Mugabe y el líder opositor Morgan Tsvangirai acordaron el lunes mantener conversaciones para crear un gobierno de unidad nacional a fin de poner fin a la crisis en Zimbabue, profundizada por tres meses de violencia patrocinada por el estado.
Mukoni Ratshitanga, vocero del presidente de Sudáfrica Thabo Mbeki, mediador en las conversaciones, dijo que el diálogo comenzará en las últimas horas del martes es un sitio no revelado.
Tsvangirai, en una carta abierta a sus compatriotas, dijo el martes que el acuerdo "ofrece la oportunidad más concreta de los últimos 10 años para mejorar las vidas de nuestros ciudadanos". Pero, al mismo tiempo, indicó que "nuestras firmas por sí solas no garantizan que podamos aprovechar al máximo esta oportunidad".
Mbeki persuadió a ambas partes que aceptasen concluir las negociaciones en un plazo máximo de dos semanas. Eso indica el apremio a que está sometido Mugabe debido a las intensas presiones internacionales.
En el acuerdo se incluye la demanda de la oposición de que se ponga fin a toda violencia política. Decenas de personas han sido asesinadas, y millares han sido heridas por bandas armadas vinculadas a Mugabe, según denuncias de organismos de derechos humanos. Se estima que decenas de miles de personas han tenido que abandonar sus hogares.
Entre tanto, en Bruselas, los ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea acordaron el martes acrecentar las sanciones contra allegados a Mugabe a fin de mantener las presiones y obligarlo a compartir el poder con la oposición.
Los ministros de la UE ampliaron la lista de sanciones contra personas vinculadas a Mugabe a 172 personas, al añadir 37 individuos y cuatro empresas que se presume están vinculadas a Mugabe y a su partido, el ZANU-PF.
Terra/AP