América Latina
Por Eduardo Garcia
LA PAZ (Reuters) - El presidente boliviano, Evo Morales, impulsado por la ayuda de Venezuela, probablemente superará un referendo revocatorio previsto para el próximo mes, lo que le permitiría continuar con las reformas sociales y económicas resistidas por la oposición conservadora.
Además del mandatario, ocho líderes regionales, incluyendo a cinco prefectos opositores de derecha quienes están exigiendo mayor autonomía del Gobierno central, someterán sus mandatos a la consulta del 10 de agosto.
Morales convocó al referendo revocatorio, inicialmente alentado por la oposición, a fines del año pasado en un aparente intento por debilitar a los prefectos contrarios a su Gobierno.
Pero un sondeo reciente publicado por el periódico La Prensa mostró que Morales y la mayoría de los prefectos obtendrán la cantidad suficiente de votos para mantenerse en el cargo.
Morales está pidiendo a la mayoría pobre del país que lo apoye y lo ayude a continuar con las reformas que otorgan mayor control estatal sobre recursos mineros y el gas natural de Bolivia y dan mayor poder a grupos indígenas.
"El pueblo dirá si sigue el cambio o vuelve el modelo neoliberal," dijo Morales en un reciente mitin para lanzar su campaña para el referendo revocatorio.
Durante sus dos años en el cargo, Morales ha tomado control de la industria energética de Bolivia y de la más grande compañía de telecomunicaciones, ayudado por el apoyo popular para revocar reformas de libre mercado aprobadas durante la década de 1990.
En concentraciones de campaña a través del país, entrega cheques para proyectos de educación, salud e infraestructura.
El dinero viene en parte del programa de desarrollo financiado por Venezuela "Bolivia cambia, Evo cumple," que ha financiado proyectos de un valor de 110 millones de dólares desde comienzos del 2006.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, prominente líder de izquierdista de América Latina, ha utilizado la riqueza del petróleo de su país para aumentar su influencia regional con aliados como Morales.
El dinero ha ayudado a Morales a cumplir con algunas de sus promesas de campaña, pero también ha provocado que la oposición lo acuse de ser un "títere" de Chávez.
En una visita a Bolivia la semana pasada, Chávez acusó a los prefectos de oposición de intentar dividir a Bolivia y prometió 340 millones de dólares en préstamos para ayuda para caminos y proyectos industriales.
Días antes, la estatal venezolana PDVSA anunció que quería invertir unos 900 millones de dólares en Bolivia.
Cuatro provincias orientales -Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija- han votado recientemente por una mayor autonomía del Gobierno central de Bolivia, en una prolongada lucha por el control de la tierra y otros recursos naturales.
Los prefectos de oposición de esas cuatro provincias han acordado aceptar el resultado del referendo revocatorio, pero el prefecto de derecha de Cochabamba dice que no renunciará aún si pierde.
(Reporte adicional de Ana Maria Fabbri, Editado en español por Gabriela Donos)
Terra/Reuters