Desaparecida
El juez Stan Strickland respondió imponiendo a la joven madre, quien hasta ahora sólo enfrenta dos cargos menores y un delito de tercer grado por abuso infantil, obstrucción de la investigación y mentir a las autoridades policiales, una multa de más de medio millón de dólares, confinamiento, el uso de un grillete electrónico y evaluación psiquiátrica.
Para el abogado de Casey Anthony, José Báez, la imposición de la multa es diez veces más alto al que correspondería a cargos similares y pidió, sin conseguirlo, que el juez bajara el monto a diez mil dólares.
Báez aseguró hoy en conferencia de prensa que hará todo a su alcance para sacar de la cárcel a Anthony, en quien confía "plenamente" y quien al menos a él, "no le ha mentido".
Paralelamente, los abuelos de Caylee, George y Cindy Anthony concentran sus esfuerzos en esparcir la información sobre la desaparición de la menor para lo cual reciben el apoyo y la ayuda de la Fundación Nunca Pierdas la Esperanza (Never Lose Hope), creada por William Rivera, también de Kissimmee.
La fundación se enfoca en ayudar a familiares de personas desaparecidas a diseminar información que lleve al encuentro de su ser querido, mediante un sistema reverso de llamadas, parecido al del 911.
Gracias a la ayuda de Rivera, los Anthony han logrado llegar, vía telefónica, a miles de residentes de los condados del centro de Florida, a quienes solicitan ayuda en la búsqueda de su nieta e informan del monto de 225.000 dólares en recompensa disponible para quien ofrezca información sobre el retorno seguro de Caylee.
El juez Strickland aseguró tener "problemas con el comportamiento de Anthony", por aparentemente no cooperar con la policía, que la ha señalado como una "persona de interés", en una posible investigación del presunto homicidio de la niña.
Terra/EFE
