América Latina
El senador Carlos García, jefe del Partido Social de Unidad Nacional, del presidente Alvaro Uribe, fue detenido el viernes bajo sospechas de vinculaciones con el paramilitarismo, se informó oficialmente.
García fue detenido en un hotel en la ciudad de Santa Marta, en el departamento de Magdalena y a unos 750 kilómetros al norte de Bogotá, dijeron funcionarios de la Fiscalía. Anticiparon que sería trasladado a una prisión capitalina.
El senador ya tenía una investigación preliminar abierta desde abril pasado en la Corte Suprema, la única instancia que puede investigar a legisladores colombianos debido a que gozan de fuero especial.
El legislador, un médico cirujano que ocupa un escaño senatorial desde 1994 por el Partido de la U, como se conoce a esa colectividad, es investigado por cargos de "concierto para delinquir".
García ha negado tener contactos o conocer en 2001 a paramilitares en su departamento de Tolima, al oeste colombiano, según ha dicho el propio legislador refiriéndose a versiones dadas a la justicia por un paramilitar desmovilizado y que desembocaron a la apertura de la investigación al congresista este año.
La detención de García "realmente es un golpe muy duro para el partido porque se trata de su director", dijo la senadora y ex ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, de la bancada del Partido de la U, que con 20 senadores en la más grande de la cámara alta de 102.
La captura de otro congresista "lamentablemente sigue diezmando la confianza y la credibilidad en los partidos...pero aquí estamos muchos que no tenemos ninguna vinculación con esa ilegalidad" de supuestos lazos con el paramilitarismo, dijo la congresista en diálogo telefónico.
Desde al menos el 2007, la Fiscalía investiga si comandantes paramilitares, la mayoría ahora en prisión o extraditados a Estados Unidos, financiaron y presionaron para que electores votaran en favor de algunos congresistas, de forma de tener influencia en el poder legislativo.
Al menos uno de cada 10 miembros del congreso, de 268 integrantes, están en la cárcel, y otro 10% son investigados por la Corte Suprema por supuestos vínculos con esas bandas, acusadas aquí del asesinato de cientos de personas.
De los enjuiciados, al menos cuatro ya recibieron condenas y el resto espera sentencia en un proceso que ha estremecido al mundo político colombiano debido a que encarcelados jefes del paramilitarismo han confesado sus relaciones con ex gobernadores, ex alcaldes y legisladores.
García es el segundo alto funcionario de un partido aliado a Uribe en ser detenido por al llamado escándalo de la "parapolítica".
En abril pasado, agentes de la Fiscalía capturaron en Bogotá al ex senador Mario Uribe, primo segundo del mandatario y uno de los fundadores del Partido Colombia Democrática, por presuntos delitos de promover grupos paramilitares.
Terra/AP