América Latina
El ministro ecuatoriano de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, se mostró el viernes cauteloso al hablar de Colombia, país con el que Ecuador quiere, según dijo, "normalizar pronto" sus relaciones diplomáticas.
Larrea admitió incluso que el gobierno del presidente Alvaro Uribe "ha asestado golpes fuertes" a las FARC, pero se abstuvo de responder una pregunta sobre si el rescate del 2 de julio de 15 rehenes en una operación basada en el engaño había ridiculizado internacionalmente a esa guerrilla.
Evadió igualmente comentar si el uso de símbolos de la Cruz Roja y la estación venezolana Telesur durante la llamada Operación Jaque había sido ilegal o impropio de parte de los militares colombianos.
"No queremos pronunciarnos sobre detalles porque eso lesiona una relación, y no queremos entrar en una escalada que lesione nuestras relaciones más de lo que ya están", comentó.
Larrea formuló sus comentarios en una rueda de prensa en la residencia diplomática ecuatoriana al concluir sus actividades en Washington, donde ha estado buscando más cooperación de Estados Unidos en el desarrollo fronterizo y la lucha contra las drogas.
En una conferencia en la víspera en el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS), Larrea admitió que se reunió con uno de los líderes de las FARC, pero explicó que lo hizo para buscar la liberación de algunos de los rehenes que figuraron entre los 15 rescatados hace tres semanas.
Las autoridades colombianas dijeron que el nombre de Larrea aparecía en una computadora portátil decomisada por fuerzas militares colombianas en un campamento de las FARC atacado en territorio ecuatoriano. El ataque, ocurrido a comienzos de marzo, originó la ruptura de relaciones diplomáticas de parte de Ecuador.
"Queremos dar un claro mensaje de que nuestro interés no es considerar al gobierno colombiano enemigo de nuestro país sino un gobierno amigo y al pueblo colombiano un pueblo hermano", declaró Larrea. "Hemos sido históricamente hermanos y debemos volver a ser históricamente hermanos".
Dijo que lo que Ecuador y Colombia requieren para normalizar sus relaciones es "bajar la tensión" derivada, según hizo notar, de la retórica que había estado proviniendo del gobierno de Bogotá. El gobierno de Uribe cree que los comentarios hirientes han provenido más bien de Quito.
Pero, el ministro ecuatoriano hizo notar que en las últimas dos semanas "el gobierno colombiano no ha tenido expresiones contra nuestro gobierno y nuestros dirigentes, y eso es positivo".
"Creemos que si se baja el tono de la conflictividad, la posibilidad de mejorar la relación será mucho más factible", agregó. "Nosotros valoramos que hayamos tenido estas semanas de tranquilidad... lo cual es un signo importante hacia la reapertura de esa relación".
Las dos partes habían acordado, con mediación de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reanudar relaciones a nivel de encargados de negocios el 24 de junio como primer paso hacia la normalización. Pero, el intento se frustró debido a que Uribe consideró que en una entrevista a un diario argentino el presidente Rafael Correa había usado una retórica impropia del momento.
Terra/AP