América Latina
Por primera vez desde la derrota sufrida por el gobierno en el Senado, que desató la mayor crisis política en cinco años, el ex mandatario Néstor Kirchner se mostró el viernes en público junto a su esposa, la presidenta Cristina Fernández.
Kirchner, que preside el Partido Justicialista (peronista), participó junto a la mandataria de dos actos: uno por la mañana en la localidad de José C. Paz, al noroeste de esta capital, y otro por la tarde en Berazategui, al sur, con motivo de un nuevo aniversario de la muerte de la abanderada del peronismo, Eva Duarte.
En todo momento Kirchner se mantuvo en un segundo plano y evitó hacer comentarios.
Fue Fernández quien se refirió elípticamente a la crisis iniciada en marzo tras el aumento en el impuesto a la exportación de granos --que desató cuatro huelgas agropecuarias que paralizaron al país y desencadenó esta semana la renuncia del jefe de gabinete-- al sostener que "podrá haber batallas perdidas, derrotas momentáneas, pero la historia la escriben los pueblos".
Fernández también aludió en varias ocasiones a su esposo, a quien llamó "queridísimo ex presidente de la República Argentina y presidente del Partido Justicialista" y su "compañero" durante más de 30 años.
Además de su sentido elogioso, las frases parecieron una respuesta a las críticas de la oposición y algunos sectores del propio peronismo a la influencia de Kirchner en el gobierno de su esposa y el reclamo para que el ex mandatario ceda protagonismo.
La última aparición pública de Kirchner había sido el 15 de julio, cuando encabezó un acto multitudinario frente al Congreso en defensa del nuevo esquema de retenciones (gravámenes) a la venta exterior de granos, un día antes de que el Senado debatiera un proyecto del Ejecutivo que buscaba la ratificación de esos impuestos.
Pero, contra todo pronóstico, el Senado rechazó la propuesta con el decisivo voto del vicepresidente de la nación Julio Cobos.
La votación en la cámara alta estaba empatada en 36 y Cobos, que también es titular del Senado, sepultó el proyecto oficial con su voto en contra.
El prolongado conflicto con el campo hizo caer la popularidad de la mandataria --que se ubica en torno del 20% según los últimos sondeos-- y reveló las primeras fisuras en el frente oficialista: varios gobernadores del peronismo rechazaron públicamente las nuevas retenciones al tiempo que otros tantos legisladores aliados votaron en contra del proyecto enviado el Congreso por la presidenta en junio en un intento por descomprimir el conflicto.
La derrota alcanzó su máxima tensión este miércoles, cuando Alberto Fernández --uno de los hombres de mayor confianza de la presidenta-- renunció a su cargo como jefe de gabinete.
Fernández ejercía esa posición desde mayo de 2003, cuando Kirchner había asumido la presidencia.
En un breve discurso, la mandataria aprovechó la ocasión del acto por el 56° aniversario de la muerte de Evita para convocar "a todos los argentinos, sin distinciones, a que me ayuden y nos ayudemos a construir un país mejor. Quiero convocarlos a esa tarea, a que nos sintamos cada día más hermanos, a que entendamos que hay que tender la mano solidaria como Eva Perón lo hizo".
Terra/AP