El Mundo
Investigadores australianos se concentran en la posibilidad de que un cilindro de oxígeno haya estallado en pleno vuelo en un avión "jumbo" de la aerolínea Qantas que hizo un aterrizaje de emergencia en Filipinas con un agujero en su fuselaje, informaron el domingo las autoridades.
La australiana Autoridad de Seguridad en la Aviación Civil dijo que Qantas había ordenado inspeccionar cada cilindro de oxígeno a bordo de su flotilla de 30 Boeing 747.
"En esta etapa, no existe evidencia alguna de que se trate de un evento vinculado con asuntos de seguridad", dijo Neville Blyth, investigador en jefe de la Oficina de Transporte y Seguridad de Australia en una conferencia de prensa en Manila. "Esto está siendo investigado como algo relacionado con la seguridad" en el transporte, añadió.
Blyth dijo que no se encontraron evidencias de residuos de bombas. Perros que olfatean bombas recorrieron la aeronave y no encontraron indicación alguna de explosivos.
El investigador australiano dijo que las pesquisas están concentradas en un tubo de oxígeno que no aparece en la bodega del avión.
Aunque Blyth no quiso decir con certeza si el cilindro de oxígeno había causado el daño en el fuselaje, indicó que "cerca del sitio dañado falta un cilindro".
El Boeing 747-400 volaba a 8.800 metros de altura (29.000 pies) el viernes con 346 pasajeros a bordo cuando de repente sufrió una fuerte sacudida que hizo saltar las máscaras de oxígeno.
El avión empezó a descender a velocidad vertiginosa, con objetos que volaban fuera de la cabina debido a un enorme boquete que apareció en el fuselaje.
El aparato, que se dirigía de Melbourne, Australia, a Londres, realizó un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Manila minutos después. Ningún pasajero o miembro de la tripulación resultó herido.
Terra/AP