El Mundo
Decenas de rebeldes murieron el domingo durante un enfrentamiento en el oriente de Afganistán después que un centenar de insurgentes atacaron oficinas del gobierno cerca de la frontera con Pakistán, informaron las autoridades.
Las fuerzas afganas fueron apoyadas por los estadounidenses con soldados y aeronaves durante el combate en el distrito de Spera en la provincia oriental de Khost, dijo el gobernador Arsallah Jamal.
Los milicianos atacaron desde cuatro puntos a policías que custodiaban las oficinas gubernamentales del distrito hasta que fueron obligados a huir, añadió. Al menos 50 rebeldes murieron y el resto de los atacantes huyó hacia el interior de Pakistán, indicó. Dos policías fallecieron y cuatro fueron heridos.
Las fuerzas "solicitaron ataques aéreos que consistieron en fuego de artillería de calibre grueso desde helicópteros", dijo la OTAN en un comunicado.
"Algunos insurgentes intentaron protegerse en un edificio cercano" y desde "los helicópteros fueron lanzados misiles", dijo el comunicado. "La cifra de insurgentes muertos es de dos dígitos".
También en Khost, un atacante suicida se acercó el domingo a una cuadrilla que reparaba un camino e hizo estallar explosivos que llevaba amarrados a su cuerpo, matando a una persona e hiriendo a otras cuatro, informó el subjefe de la policía provincial Yaqoub Khan. Todas las víctimas eran obreros, dijo Khan.
En otro incidente, varios militantes murieron y cuatro fueron detenidos durante un operativo realizado el sábado en la vecina provincia de Paktia, dijo la coalición dirigida por Estados Unidos.
Los soldados estaban revisando edificios cuando un grupo de insurgentes les disparó desde una posición fortificada, dijo el comunicado. "Las fuerzas de la coalición respondieron con fuego de pequeño calibre, matando a los militantes", añadió.
Las fuerzas afganas enfrentan un resurgimiento de la milicia religiosa Talibán siete años después que Estados Unidos invadió el país para derrocar al gobierno, que se negó a entregar al líder de al-Qaida Osama bin Laden.
La cifra de ataques de militantes en el este de Afganistán ha aumentado en un 40% en lo que va del año en relación al mismo período de 2007.
Funcionarios occidentales y de Afganistán acusan al gobierno de Pakistán de no hacer lo suficiente para eliminar escondites de los militantes en su lado de la frontera. El gobierno de Islamabad rechaza esos cargos.
Terra/AP