Internacional
Por Louis Charbonneau
NACIONES UNIDAS (Reuters) - La Asamblea General de Naciones Unidas confirmó el lunes de manera unánime a la jueza sudafricana Navanethem Pillay como jefa de derechos humanos del organismo, mientras activistas la instaron a ser enérgica en su nuevo rol.
Pillay, que sucederá a la canadiense Louise Arbour, es jueza en la Corte Penal Internacional de La Haya.
El puesto de Alta Comisionada es uno de los de mayor relevancia y controversia entre los cargos de Naciones Unidas. La jueza asumirá su nuevo cargo el 1 de septiembre.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dio la bienvenida a la confirmación por parte de la Asamblea que representa a los 192 estados miembros del organismo, en una declaración difundida por su portavoz.
"El secretario general está determinado a darle a la Alta Comisionada un apoyo total, incluyendo un incremento de los recursos financieros y humanos," dijo la declaración.
Diplomáticos de Naciones Unidas y funcionarios dijeron que, inicialmente, Estados Unidos se había resistido a la idea del nombramiento de la jueza debido a las preocupaciones sobre su visión del aborto y otras materias de controversia, aunque finalmente desecharon la oposición.
Arbour dijo en marzo que no iba a buscar un segundo período.
El embajador de la ONU en Estados Unidos, Zalmay Khalilzad, felicitó a Pillay la semana pasada, pero reconoció que Washington había tenido algunas inquietudes por su nombramiento, basadas en acusaciones sobre su pasado.
LUCHA CONTRA APARTHEID
Varios diplomáticos dijeron que algunos grupos de derechos humanos habían expresado su temor a que Pillay, graduada de la Facultad de Derecho de Harvard, no fuera tan directa como Arbour.
ONU Watch, un grupo de derechos humanos no gubernamental que monitorea al organismo, dijo que Pillay deberá luchar contra amenazas a las libertades individuales en todo el mundo.
Hillel Neuer, directora ejecutiva del grupo, dijo en un comunicado que Pillay enfrentaba tres grandes desafíos.
"Pillay deberá usar su púlpito para dar a conocer las peores violaciones que ocurren en el mundo, como las matanzas masivas en Darfur, Sudán, la brutalidad en Birmania (Myanmar), la persecución china y la destrucción de Zimbabue por (el presidente Robert) Mugabe," dijo.
Como abogada en Sudáfrica, Pillay defendió activistas que lucharon contra el apartheid y el derecho de Nelson Mandela y otros disidentes a ser asistidos legalmente.
(Editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters