Tras informe
Para AI es primordial que tanto el Comité Olímpico Internacional (COI), como los líderes mundiales, incluidos aquellos que acudan a la inauguración de los JJOO pidan cuentas y muestren su preocupación por las violaciones de derechos humanos protagonizadas por China.
El silencio de las personalidades mundiales podría ser interpretado por China como un "apoyo tácito" a sus actos.
Sólo en la cuestión de la pena de muerte, indicaron los analistas de AI, parece haber un "avance positivo", ya que, si se tienen por "correctos" los datos de la Corte Suprema china -las cifras no se pueden contrastar porque el total de ejecuciones es un secreto de Estado-, este órgano habría reducido hasta un 15 por ciento el número de ejecuciones en la primera mitad de 2008.
AI expresó también su preocupación de que en la etapa posterior a los Juegos, "a menos que el Gobierno chino haga un esfuerzo" las violaciones a los derechos humanos continúen "cuando los focos de los medios de comunicación se hayan apagado".
Terra/EFE
