¡Peligro!
La industria química luchó en vano contra esta prohibición. "Lo que está en juego, en realidad, es la seguridad de los niños", dijo Elissa Stery, vicepresidenta de Exxon Mobil Chemicals al Washington Post, estimando que los fabricantes se verán ahora tentados a remplazar los ftalatos, usados como plastificadores, por productos cuya composición es aún menos conocida.
Esta prohibición que ocurre tras un año de retiros masivos de juguetes, impondrá también medidas más estrictas y pruebas en productos como las alhajas para niños, las cunas o los coches de paseos de bebés, indicó el diario.
"Es de lejos la reforma más importante en la historia de la federación", estimó satisfecha Rachel Weintraub, de la Federación estadounidense de consumidores.
Terra USA/AFP
