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Somalíes reemplazan a hispanos luego de redadas en Iowa

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29/7/2008 - 16:23(GMT)

Inmigrantes somalíes se están quedando con las plazas dejadas vacantes por hispanos detenidos en redadas en la planta empacadora de carne kosher más grande del país, obligando a esta pequeña localidad de Iowa a realizar otro ajuste cultural.

Historia continua abajo

Antes de la redada del 12 de mayo en Agriprocessors, cientos de mexicanos y guatemaltecos le daban un toque hispano a Postville, un pueblo mayormente blanco de 2.200 habitantes en el noreste de Iowa.

Ahora, las viviendas y sitios frecuentados por hispanos están siendo ocupados por unos 150 somalíes.

Aydurus Farah, un somalí de 21 años que vino a Estados Unidos en el 2004, dijo que decidió trabajar en las empacadoras de carne para reunir dinero para sostener a su familia en su país. Vivía en Minneapolis, pero se vino a Postville al ver lo que podía ganar.

"Me dijeron que pagan unos 13 dólares la hora, muy buen dinero", expresó Farah, parado frente a un popular restaurante mexicano, Sabor Latino.

Acota que le gusta la vida de pueblo pequeño.

"No me gustaba Minneapolis, había demasiada gente, demasiados autos", señaló. "Prefiero las ciudades chicas. Vengo de un pueblo chico, de modo que esto me resulta más agradable. Aquí podría tener una familia".

La llegada de los somalíes tomó por sorpresa a una comunidad que todavía no se repone de la conmoción causada por las redadas a Agriprocessors, la planta empacadora de carne kosher más grande del país. Las autoridades detuvieron a 389 personas, en su mayoría mexicanos y guatemaltecos, quienes habían echado raíces y ya eran parte de la comunidad.

Los nuevos inmigrantes "generan mucha curiosidad, lo que es normal cuando viene gente distinta a un pueblo", comentó el alcalde de Postville Robert Penrod.

"No han causado problemas. No se mezclan mucho con el resto de la gente", añadió.

No es la primera vez que la gente de Postville está en contacto con otras culturas. En la década de 1990 la empacadora atrajo a numerosos inmigrantes de Bosnia, Polonia, Rusia y otras antiguas repúblicas soviéticas. Los hispanos aumentaron su presencia en la última década.

De este modo, un pueblo que abarca apenas cinco kilómetros cuadrados (dos millas cuadradas) tiene habitantes de 24 nacionalidades, que hablan 17 idiomas.

Farah y otros compatriotas dicen que en la comunidad somalí de Minneapolis y de otras ciudades hay un gran revuelo por los sueldos que se pagan en Agriprocessors.

Este entusiasmo contradice versiones que circularon antes de las redadas, según las cuales se pagaba diez dólares o menos la hora y no se pagaba por horas extras. Incluso se dijo que la planta contrataba menores de edad y obligaba a sus empleados a trabajar en condiciones inseguras.

Juda Engelmayer, portavoz de Agriprocessors, dijo que la firma no habla de lo que paga ni de temas relacionados con sus empleados.

Hassam Jilmale declaró que dejó su trabajo en una planta de Tyson en Nebraska porque oyó que podía ganar más dinero y trabajar en mejores condiciones en Agriprocessors.

Jilmale, de 26 años, comenzaba a trabajar en Agriprocessors a fines de julio.

"Ganamos mucho más aquí", manifestó. "En Nebraska no querían a los somalíes. No nos trataban bien. Aquí, hasta ahora nos tratan bien".

Farah vive con otros tres somalíes en un pequeño departamento de la calle principal de Postville, encima del local de Sabor Latino y de una panadería hispana, y a poca distancia de una tienda de ropa de hispanos y de un restaurante guatemalteco.

Muchos de los somalíes que están llegando a Postville son inmigrantes legales, con raíces en Minneapolis, donde vive una de la colonia de somalíes más grande del país.

Hassan Mohamud, un somalí que trabaja con la Sociedad de Asistencia Legal de Minneapolis, expresó que muchos somalíes se van de esta ciudad porque no abundan los trabajos para gente con pocas destrezas.

"Casi siempre es por razones económicas", manifestó. "Aquí no hay tanto trabajo y no pueden sobrevivir. Se van a sitios donde pueden conseguir trabajos que no requieren muchas destrezas ni que se hable inglés".

Todavía no han surgido nuevos negocios o mezquitas para servir a los somalíes en Postville y los residentes no parecen demasiado entusiasmados con la perspectiva de tener que adaptarse a una nueva cultura cuando todavía no salen del estupor que causaron las redadas.

La redada puso a Postville en el centro del debate sobre la inmigración ilegal. El último domingo de julio, un millar de personas, incluidos muchos residentes de Postville, desfilaron por la ciudad para protestar por las redadas y por el trato que se dio a los empleados de Agriprocessors.

Dave Hartley observó el desfile desconcertado, sin entender bien lo que estaba pasando en el pueblo. Dijo que entre los mexicanos y los guatemaltecos "había gente buena y gente mala, pero ellos mismos mantenían el orden".

Acitó que los somalíes parecen gente buena, pero que teme que el pueblo no sepa cómo lidiar con tantos cambios.

"Estamos adaptándonos constantemente a situaciones nuevas. No es fácil", señaló. "Viene toda esta gente nueva y no sabemos quiénes son".

Terra/AP

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