Colombia
Seis presidentes y representantes de 24 países asistirán en el puerto colombiano de Cartagena, después de 18 años, a una cumbre regional antidrogas, en medio de un desalentador balance porque los golpes a los grandes capos no se han traducido en una merma de la producción.
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Previamente, el miércoles, habrá una reunión de las delegaciones técnicas y el jueves de los ministros de Relaciones Exteriores de los países asistentes.
La cumbre busca fortalecer la cooperación y coordinación para enfrentar el problema mundial de las drogas, en el entendido que sólo una acción conjunta y decidida de todos los Estados permitirá debilitar el flagelo que "pone en riesgo la gobernabilidad y la democracia en los países de la región", señala la convocatoria.
Esa afirmación determina un panorama totalmente distinto al de hace 18 años, cuando el fenómeno del narcotráfico en la región parecía circunscribirse a tres países productores y a un consumidor.
Por ello, a la cumbre de febrero de 1990 tan solo asistieron los entonces presidentes Jaime Paz (Bolivia), Virgilio Barco (Colombia ); George Bush padre (EEUU) y Alan García (Perú).
Terra/AFP
