Tras renuncia
Michael Oren, un historiador en el Centro Shalem en Jerusalén, dijo que la debilidad política de Olmert podría ser una oportunidad para los palestinos y sirios para "alcanzar sus máximas demandas" en las negociaciones.
Hasta ahora, Abbas ha prometido trabajar con Olmert y su sucesor pese a la "crisis" en Israel.
Cuatro ministros del Kadima, incluidos la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, y el titular de Transporte, Shaul Mofaz, han lanzado campañas para reemplazar a Olmert en las primarias del 17 de septiembre.
Livni, jefa de las negociaciones con los palestinos, lidera las encuestas dentro del Kadima.
Pero Netanyahu podría intentar adelantarse a los planes del Kadima de formar el próximo Gobierno israelí reuniendo una mayoría en el parlamento, ya sea formando su propia coalición o con el adelanto de las elecciones fijadas para el 2010.
Sondeos de opinión sugieren que Netanyahu, crítico con las iniciativas de paz con los palestinos y con Siria, ganaría en unas elecciones parlamentarias adelantadas.
"Este gobierno ha llegado al final y no importa quién lidere el Kadima. Todos ellos son socios del fracaso total de este gobierno," dijo Netanyahu a la radio israelí. "La responsabilidad nacional necesita volver al pueblo y nuevas elecciones," agregó.
Terra/Reuters
