América Latina
El tribunal electoral ratificó para el 10 de agosto el referendo en el que el presidente Evo Morales y sus opositores someterán al voto la continuidad en sus cargos, y precisó parámetros de votación para superar los cuestionamientos que han puesto en riesgo la consulta.
La decisión fue acordada el jueves en noche al cabo de dos días de intensas deliberaciones de la Corte Nacional y ocho de las diez cortes electorales regionales. Dos estuvieron ausentes.
El presidente del tribunal, José Luis Exeni, dijo que el "criterio técnico de aplicación" acordado es que ninguno de los ocho prefectos (gobernadores) será revocado del cargo si logra el 50% más uno de los votos válidos, y será removido si obtiene menos.
La ley de referendo establece topes de votación distintos para cada prefecto en función a los votos que obtuvieron cada uno de ellos en las pasadas elecciones, lo que fue cuestionado por los opositores al alegar que las reglas los desfavorecían.
"No estamos interpretando ni modificando la ley, sino estamos estableciendo criterios técnicos universalmente aceptados", dijo Exeni en rueda de prensa.
Sin embargo, una ola de protestas agitaba a La Paz y otras ciudades el jueves días antes del plebiscito en el cual Morales y sus opositores medirán fuerzas para dirimir una disputa política que mantiene en vilo al país.
Cientos de mineros estatales llegados del interior protagonizaron ruidosas protestas en La Paz y detonaron pequeñas cargas de dinamita en demanda de la aprobación de una nueva ley de jubilaciones.
Las protestas fueron convocadas por la Central Obrera Bolivia (COB) que exige al gobierno la aprobación de su propio proyecto de jubilaciones.
El dirigente de la COB, Pedro Montes, dijo que los mineros no se replegarán de La Paz hasta que sean escuchadas sus demandas. También los maestros de escuelas públicas se sumaron a las protestas con cortes de ruta en el centro del país por la misma demanda.
El gobierno anunció una reforma de las jubilaciones que propone eliminar a las administradoras privadas de pensiones, pero su propuesta difiere de aquella que postula la COB.
Las protestas de los sindicatos izquierdistas coinciden con los llamados a movilizaciones de parte de líderes conservadores regionales opositores a Morales.
Organizaciones cívicas de cuatro regiones que impulsan un gobierno autónomo, anunciaron paros la próxima semana para reclamar al Ejecutivo la devolución de una parte de la renta petrolera que corresponde a esas provincias y que el gobierno confiscó para pagar una renta a los ancianos.
Morales y su vicepresidente Alvaro García se hallan en plena campaña. Según el mandatario lo que está en juego es la confrontación de dos visiones sobre el país: el neoliberalismo y el "proceso de cambio" iniciado por él.
En cambio, los opositores alientan el voto de rechazo para frenar la tendencia "autoritaria" del gobierno.
Terra/AP