Estados Unidos
Un hospital de Tucson espera llamar la atención internacional para identificar a un inmigrante ilegal que no puede comunicarse por una lesión en la cabeza, sufrida hace tres meses, cuando una furgoneta llena de indocumentados se estrelló en una autopista de Arizona.
Desde el accidente, el inmigrante ha permanecido en el Centro Médico de la Universidad en Tucson, donde ahora puede ya caminar y comer. Ahora, el indocumentado trata de comunicarse, pero debido a sus lesiones no puede decir su nombre a los médicos.
El sujeto, a quien el personal de la clínica llama Adobe, era uno de entre 50 y 60 indocumentados que viajaban en una furgoneta, la cual se volcó cerca de Arizona City, el 27 de abril.
Los miembros de la oficina del alguacil en el condado de Pinal estimaron que entre 20 y 30 personas huyeron al desierto después del accidente. Cuatro hombres murieron, 18 personas debieron ser trasladadas por aire a los hospitales de Tucson y Phoenix, y otros nueve inmigrantes fueron llevados en ambulancia a clínicas de la zona.
Los indocumentados provenían de México, El Salvador y Guatemala, y las autoridades han establecido contacto con los consulados de los tres países para que ayuden a identificar al lesionado. Pero esos intentos han sido infructuosos.
Adobe llegó al hospital con lesiones que ponían en riesgo su vida, pero ahora se recupera lentamente.
"El pudo haber abandonado nuestras instalaciones en cuestión de días, porque habíamos hecho todo lo posible", dijo la vocera del hospital, Katie Riley. "Pudo haber estado en un centro de rehabilitación".
Barbara Felix, coordinadora de servicios a pacientes internacionales, dijo que es muy raro que un lesionado siga sin ser identificado durante tanto tiempo.
"Consideramos muy triste que nadie de su familia haya venido, porque esto podría ayudar en su recuperación", dijo Felix.
Terra/AP