Brasil
Consultado cómo se sentía por los hechos de los que se le acusan, respondió "mal, muy mal", y admitió que la noche del crimen había peleado con la joven, a quien conoció en Londres. La madre y un hermano de Carvalho viven en la capital británica.
En la mañana del viernes, Carvalho fue llevado al puente sobre la quebrada donde habría arrojado cuatro bolsas plásticas con la cabeza, brazos y piernas de Burke, mientras un equipo de rescate de los bomberos peinó el área en busca de los restos.
Al llegar al sitio, Carvalho respondió enojado a periodistas que le preguntaron si recordaba dónde había arrojado el cuerpo de la joven. "La arrojé en su casa", respondió.
El delegado policía Jorge Moreira da Silva, jefe de homicidios de Goiania, dijo que el caso está cerrado porque las evidencias recogidas confirman la confesión del joven Carvalho.
"Es un tipo frío, osado, implacable, tranquilo, tanto a la hora de cometer el asesinato como al descuartizarla y al confesar el crimen", declaró Moreira da Silva a periodistas.
Terra/AP
