Estados Unidos
Alguno de los visitantes podría interesarse en la guitarra española con la que Bob Dylan compuso algunas de sus primeras canciones.
Otro podría admirar un puñado de violines Stradivarius, todavía con su mástil original, o un gran piano portugués de 1767 considerado uno de los más antiguos sobrevivientes mejor preservados.
Cada uno de ellos es importante para el Museo Nacional de Música, que enfatiza el lugar de cada pieza en la historia de la música en vez de su belleza.
"Cuando uno piensa en otras colecciones, especialmente en Estados Unidos, están en museos de arte", dice Sarah Richardson, curadora de instrumentos musicales. "Y por eso muchas veces, cuando se coleccionan los instrumentos, se lo hace por su valor artístico en vez de su valor musical".
Los 800 instrumentos en exhibición en el museo _enclavado en la pequeña ciudad universitaria de Vermillion_ representan apenas una fracción de los más de 13.500 de la colección, que el director del museo Andre Larson califica "de lejos la mayor y más amplia en cualquier sitio".
"Este es realmente el único lugar donde uno puede hallar todas estas piezas juntas, americanas, europeas y no occidentales", observó Larson.
Muchos de los instrumentos estuvieron en algún momento dispersos en la casa donde Larson transcurrió su infancia.
Su padre, Arne Larson, fue durante mucho tiempo director del departamento escolar de música en Brookings, pero su pasatiempo era coleccionar instrumentos.
Cuando Larson padre se retiró a fines de los años 60, su colección se había engrosado a 2.500 instrumentos y necesitaba una sede. Llevó los instrumentos a Vermillion y aceptó un empleo como profesor de música en la Universidad de Dakota del Sur.
Andre Larson, graduado en la misma universidad, estableció el museo en 1973, que ha seguido creciendo en tamaño y alcance gracias a un influjo de donaciones financieras y musicales.
Cuando se le preguntó si no consideraba desconcertante que dicha colección mundial se exhibiera en el Medio Oeste en vez de ciudades como Nueva York, Londres o París, Larson respondió con una frase de su padre: "De Nueva York a Vermillion no hay mayor distancia que de Vermillion a Nueva York".
Los visitantes pueden usar asistentes digitales personales y audífonos para hacer una visita autoguiada, completa con pasajes de video y audio sobre los instrumentos en exhibición.
En la muestra hay muchas piezas dignas de observar detenidamente: un monumental órgano de tubos Dieffenbach de 1808, un clavecín Andreas Ruckers de 1643 que a la vez de instrumento es una obra de arte, pífanos y redoblantes de la Guerra Civil estadounidense, una colección de saxofones construidos por el inventor del instrumento, Adolphe Sax, y una guitarra de 1902 fabricada por Orville Gibson.
Una parada imprescindible para los visitantes es la Galería Beede, que alberga uno de los más completos gamelanes (conjunto instrumental indonesio típico) fuera de los palacios reales de Java. La colección, en un cuarto, consiste principalmente en metalófonos, xilófonos, tambores y gongs montados en estructuras de madera finamente talladas.
Richardson dijo que es ilegal exportar gamelanes históricos de Indonesia, pero un ex síndico suministró fondos al museo para encargar la fabricación de uno en Indonesia, que fue despachado a Vermillion en el 2000.
"Es realmente estupendo para las visitas, ya que los niños pueden oírlos y a menudo probarlos", comentó.
Antonio Stradivari es más conocido por sus violines, pero el famoso artesano italiano también creó otros instrumentos de cuerda como guitarras y mandolinas.
Una guitarra Rawlins de aproximadamente 1700, expuesta en el museo, es apenas una de sólo dos guitarras documentadas fabricadas por Stradivari que se conoce. Otra exhibición muestra una mandolina coral de 1680 llamada Cutler-Challen _también una de sólo dos que se conocen_, que es todavía más valiosa porque sobrevivió con su estuche de madera original.
Los visitantes pueden observar uno de sólo dos arcos de violín que se sabe salieron del taller de Stradivari.
El museo también alberga la colección más antigua de violonchelos que se conocen. Apodado "El rey", el instrumento de cuerdas fue fabricado en Europa en 1545 y lo tocó el rey Carlos IX de Francia en 1562.
El museo dejó que saliera de la vitrina una noche en el 2006 para que pudiera ser ejecutado durante un episodio del programa radial de Garrison Keillor "A Prairie Home Companion".
"Este instrumento tocó en ese programa porque siempre habíamos querido que fuese ejecutado por lo menos una vez", dijo Larson. "Nunca habíamos querido que lo tocaran y supusimos que era la oportunidad en que millones de personas lo oirían, en vez de cien personas en una sala de concierto".
Asimismo la Galería Lillibridge presenta la reconstrucción del taller de John D'Angelico y su sucesor James D'Aquisto, "probablemente los más grandes creadores de guitarras americanas que hayan vivido jamás", opinó Larson.
Terra/AP