PORTUGAL-INMIGRACION
Lisboa, 3 ago (EFE)- Las autoridades portuguesas legalizaron en los últimos doce meses la residencia de más de 11.000 inmigrantes que se encontraban en el país en situación irregular de un total de 50.000 que lo solicitaron, según fuentes oficiales.
Según datos del ministerio luso de Administración Interna el proceso va a continuar y podría aún beneficiar a más de cinco mil personas de acuerdo con la disponibilidad de puestos de trabajo para emigrantes, fijada para 2008 en 8.500 y aún lejos de ser completada.
A falta de estadísticas oficiales, algunas organizaciones no gubernamentales, expertos y fuentes consulares calculan que en Portugal puede haber varios cientos de miles de inmigrantes en situación irregular y sólo los de origen brasileño podrían superar los 200.000.
La gran mayoría de las legalizaciones del último año se realizaron a través de solicitudes por Internet de los afectados y bajo una ley especial que permite la regularización de residencia a los extranjeros que tengan un contrato de trabajo y paguen las contribuciones a la Seguridad Social.
El secretario de Estado portugués de Administración Interna, José Magalhaes, declaró a los periodistas que el país -de diez millones de habitantes- está en condiciones de proseguir ese proceso de "legalización excepcional" hasta que se cumpla el limite del contingente anual de trabajadores extranjeros.
Para el proceso de regularización las autoridades portuguesas cuentan con un servicio de información telefónica que este año atendió ya más de doscientas mil llamadas.
Además hay un equipo de medio centenar de agentes sociales que desde hace dos años asesora a los inmigrantes, sobre todo en los barrios marginales de Lisboa donde la media de atención diaria es superior al millar de personas, de acuerdo con declaraciones de responsables del Servicio de Inmigración y Fronteras luso.
A partir de febrero próximo Portugal abrirá un nuevo ciclo de regularización de acuerdo con la cuota de puestos de trabajo destinados a extranjeros que decida fijar.
El gobierno luso había informado ya de que su proceso de legalización condicionada y sujeta a los criterios establecidos se desarrolla a un ritmo adecuado y satisfactorio. EFE ecs/ib
Terra/EFE