Pabellón de la muerte
Una tía de Medellín, Beatriz Salazar, afirma que estuvo mal "lo que hizo" José Ernesto, "pero eso de matarlo como que no".
"Queremos que lo dejen vivo, ahí encerrado para siempre, pero que no lo maten, mi sobrino es un ser humano", dijo a Efe Salazar.
El gobierno de México ha remarcado que Estados Unidos no ha cumplido con las obligaciones que la CIJ le marcó: revisar los casos y reconsiderar las condenas.
Los mexicanos son sensibles al tema en un país que excepcionalmente aplicó la pena de muerte en las primeras décadas del siglo pasado y que, curiosamente, no fue hasta diciembre de 2005 cuando formalizó la eliminación de la pena capital de la Constitución y del Código de Justicia Militar.
El politólogo Jorge Chabat dijo a Efe que la decisión de ejecutar a Medellín tiene que ver con la dinámica interna de Estados Unidos y su visión del lugar que ocupa en el mundo, de no ceder soberanía ante organismos internacionales.
Terra/EFE

