Pabellón de la muerte
También, opinó, Estados Unidos piensa que si estos presos cometieron un delito no debe perdonárseles.
El portavoz de la archidiócesis mexicana, Hugo Valdemar, dijo que la Iglesia católica condena esta medida, "máxime cuando la CIJ pide que se detenga la ejecución y se cumplan los acuerdos internacionales".
"No es la solución, por graves que sean los crímenes. Es una medida que habla del fracaso de la humanidad, porque no tenemos una manera de rehabilitar, y la única forma es suprimir la vida", agregó Valdemar.
Alberto Herrera Aragón, director ejecutivo de Amnistía Internacional (AI) en México, dijo a Efe que si Medellín es ejecutado habrá "un deterioro para el derecho internacional".
Además, un Estado que incumple un fallo internacional "corre el riesgo de aislarse de manera progresiva", advirtió.
Del los 51 mexicanos del "caso Avena", Medellín es el primero en la lista, pero otros cuatro tienen fecha de ejecución.
La activista Elvira Arellano, que el año pasado fue expulsada de Estados Unidos y separada temporalmente de su hijo, nacido en aquel país, dijo a Efe que "ningún ser humano merece morir de esa manera".
"Él ha dicho que ha cambiado, los jóvenes a esa edad, 18 años, son muy rebeldes, la situación de él, vivir en Estados Unidos, sin hablar el idioma, es difícil", dijo Arellano, símbolo de lucha para los inmigrantes indocumentados.
Terra/EFE

